Buscando entre las cajas de la biblioteca escolar, escondido entre armarios y tierra, me encontré de pronto con una hermosa edición homenaje a Juan Gelman. La obra en cuestión es: Violín y otras cuestiones, su primer “librito” de 1956. Editado, como bien dice en su prólogo Raúl González Tuñón, por el amor del vehemente Manuel Gleizer. El libro es una belleza de tapa dura y papel celofán en la cubierta. Su contenido, un tesoro de la poesía en lengua española de la segunda mitad del complejo siglo XX. A Gelman lo “conocí” de adolescente luego de fracasar insistentemente con la poesía. No encontraba poeta ni versos para mis ritmos, ni pausas que descansaran mi alma inquieta y desolada de los noventa. Y fue una tarde de domingo con el sol brillando en las hojas de mayo cuando leí y escuché por primera vez el color y la resonancia de palabras conocidas. Revolución, otoño, huesos… sonaron como nunca antes en mi boca y caminé por largas calles pronunciando, recitando… (…) quién eres muda sola...
Bitácora de Carlos A. Ricciardelli // palabras/imágenes/arte -desde este lado del mundo.