Ranchada es el último libro de Carlos Ricciardelli. Docente durante el día, escritor por las noches. El libro dice algo sobre el autor: podemos imaginarnos a Carlos, tras una jornada de laburo en la escuela, llegar al caos de su casa, entre pedazos de libros que empieza, deja, vuelve a leer más tarde, entre papeles, anotaciones con ideas, con fragmentos de lo que después serán sus poemas, entre pedazos de sí mismo.
El libro está dividido en partes. Al principio, "berretines" y después "las formas del dolor/vida".
Dos voces en un mismo libro. Porque somos muchos en uno, siempre. Y eso se nota en este libro.
Al principio, la voz del lumpenproletariado se apodera de Carlos. Mira las cosas con ojos de vidas hostiles. Bah, ¿hay alguna vida no hostil? Los existencialistas nos dicen que es una condición de la existencia el dolor y la violencia, pero no seamos ingenuos: algunas vidas arrastradas por materialidades injustas pesan más, duelen más. Las voces de esas vidas marginalizadas invaden la cabeza de Carlos y se hacen poema, mostrando la ternura de la crudeza, de lo cabeza, rockero, villero y cumbiero.
Después, en "Las formas del dolor/vida", nos encontramos con otro Carlos. Ninguno es el Carlos maestro, director de escuela; eso no deja de sorprender a quienes conocemos su otra vida. Acá hay poemas sombríos, melancólicos. Las historias ya no son de otros, son propias; se nota la angustia tiñendo las páginas y la esperanza de que un amor y un vino curen eso que nos pasa cuando no sabemos qué nos pasa.

Comentarios
Publicar un comentario