<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166</id><updated>2012-01-12T08:14:04.277-08:00</updated><category term='Homenaje'/><category term='en Página/12 (24-7-2011)'/><category term='Relatos'/><category term='invierno del 99'/><category term='Narrativa'/><category term='historias'/><category term='Pequeño homenaje'/><category term='cuarta parte'/><category term='un cuento estival'/><category term='Carlos A. Ricciardelli en los medios'/><category term='Poesía'/><category term='Cuento'/><category term='Poesia'/><category term='lecturas'/><category term='fragmentos'/><category term='domingo 7/2/2010. Página/12'/><category term='Reflexiones'/><category term='Ensayo breve'/><category term='Memoria'/><category term='(1) Radar'/><title type='text'>Ríos urbanos</title><subtitle type='html'>palabras/imágenes/arte -desde este lado del mundo.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>47</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-7396047665462372978</id><published>2012-01-11T05:49:00.000-08:00</published><updated>2012-01-11T06:09:39.603-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pequeño homenaje'/><title type='text'>Raskolnikov, pequeño homenaje</title><content type='html'>&lt;em&gt;En febreo de 2003 nacía Raskolnikov, revista cultural de distribución gratuita. Alcanzó los 7 números en 2 años y caminó los barrios del sur de Bs As y algunos claustros. A nueve años de aquel nacimiento, este pequeño recuerdo.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 204, 0);"&gt;Editorial&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 255, 153);"&gt;Cuando en octubre de 2002 empezó a tomar forma la idea de Raskólnikov –aún desconocíamos su nombre– supimos de manera incierta, y por los años acumulados en reuniones, espacios y silencios compartidos, cómo iba a ser. Aunque después vinieran las reuniones y las discusiones formales sobre qué hacer y para qué.&lt;br /&gt;Quizás seamos un poco soberbios, pero Raskólnikov bien podría ser definida con palabras que Onetti utilizó para explicar lo que hacía en Marcha, la legendaria revista uruguaya fundada por Quijano: “armar una columna de alacraneo literario, naciona-lista y antiimperialista”. Raskólnikov es algo de eso y más. Queremos que sus páginas se conviertan en un espacio de producción, experimentación, discusión y divulgación del arte profundamente enraizado en lo social.&lt;br /&gt;Por otra parte, no está de más aclarar (si nuestro nombre aún no lo hizo) que somos obstinados –y seguramente arcaicos para los nuevos estetas del canon literario– de-fensores de ciertos valores de la inconclusa modernidad a pesar de la barbarie del siglo XX y el desmadre de la razón positivista.&lt;br /&gt;Somos de las filosofías del movimiento, como diría José P. Feinman. Nos sumamos a las barricadas de Heráclito y Prometeo confiando en que el cambio es posible, sabiendo que la historia deviene, se transforma, y que para eso es justo e imperante robarle el fuego a los dioses.&lt;br /&gt;Buenos Aires es otra, Argentina es otra. Ya ocurrieron las jornadas de diciembre y por todos lados surgen organizaciones barriales, comedores, emprendimientos coope-rativos, reapertura de fábricas en manos de sus obreros... En fin, movimiento, mucho movimiento que posibilita cambios (posibilita, no asegura). Raskólnikov nace bajo estas coordenadas y a horas –si no logramos impedirlo– de otro sanguinario western norteamericano.&lt;br /&gt;Si el siglo que acabamos de concluir fue el siglo de la barbarie, del demonio, que enterró a la modernidad pariendo estos tiempos de escepticismo, de no-verdad, de conformismo acrítico, el que comienza parece irle en zaga. Así venimos escuchando a los alegres propagandistas del final de la historia que, aferrándose a la inmovilidad, exclaman como eunucos que la historia fue siempre una y que debe seguir de ese mo-do. “Si total pobres hubo siempre”. Mientras tanto, algunos estetas locales lloran por-que la burguesía nacional no invierte en (su) arte.&lt;br /&gt;Si la historia de los hombres es la historia de la trascendencia de sus límites, en-tonces crucemos los límites criminales que nos impone la sociedad de consumo como a espectadores pasivos, y hagamos un mundo para todos.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color: rgb(51, 255, 51);"&gt;Febrero de 2003&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-7396047665462372978?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/7396047665462372978/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2012/01/raskolnikov-pequeno-homenaje.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/7396047665462372978'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/7396047665462372978'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2012/01/raskolnikov-pequeno-homenaje.html' title='Raskolnikov, pequeño homenaje'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-6747531965189935250</id><published>2011-12-28T07:09:00.000-08:00</published><updated>2011-12-28T07:12:21.499-08:00</updated><title type='text'>Sabés?</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-EOmiq1nAzUM/TvsxvxLENsI/AAAAAAAAAMo/PaFON4T3jYg/s1600/mar%25C3%25ADa%252Bpaq.%2Bdesnudo.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 268px; height: 320px;" src="http://1.bp.blogspot.com/-EOmiq1nAzUM/TvsxvxLENsI/AAAAAAAAAMo/PaFON4T3jYg/s320/mar%25C3%25ADa%252Bpaq.%2Bdesnudo.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5691197250836117186" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre escuchaban al Indio en youtube, pero aquella tarde Martin había llevado el unplugged de Nirvana en medio de unos papeles y libros por corregir. Por suerte la compu estaba enterita, y en segundos Cobain desparramaba su belleza por todo el cuarto.&lt;br /&gt;Fue entonces cuando, se escuchaban los primeros aplausos, las pesadas nubes comenzaron a cubrir el cielo de diciembre. Ella se acercó a la baranda del balcón americano y encendió un porro con la yerba que había triturado instantes antes en su nuevo picachu. &lt;br /&gt;Sí, picachu se llama, había dicho ante la pregunta apenas pronunciada.&lt;br /&gt;Ahora fumaba de espaldas a él, de frente a las nubes y al viento que raspaba las hojas de un árbol contra una pared, que llenaba su pelo de hojas y de vientos de nueva estación.&lt;br /&gt;Ahora fumaba y el olor dulzón comenzaba a llenar el aire. Entonces él abandonó el sillón y fue tras ella. Se arqueó suavemente al sentir su presencia besándole el cuello.&lt;br /&gt;-No te voy a dar.&lt;br /&gt;-Me gustás- murmuró mientras bajaba por su espalda, enredándose en su pelo. &lt;br /&gt;-Me gustás- repitió, deteniéndose en su cintura, bajando con su lengua hasta la humedad más profunda.&lt;br /&gt;Fue entonces cuando el cielo se agitó y estallaron las primeras lluvias. Hubo una confusión de ruidos, suspiros y olores, hasta que el viento y las ganas hicieron lo suyo. &lt;br /&gt;Después, volvieron la calma, los besos y el mate.&lt;br /&gt;Cobain finalizaba los últimos acordes de All Apologies.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-6747531965189935250?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/6747531965189935250/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2011/12/sabes.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/6747531965189935250'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/6747531965189935250'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2011/12/sabes.html' title='Sabés?'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-EOmiq1nAzUM/TvsxvxLENsI/AAAAAAAAAMo/PaFON4T3jYg/s72-c/mar%25C3%25ADa%252Bpaq.%2Bdesnudo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-8106414692904304794</id><published>2011-12-19T15:52:00.000-08:00</published><updated>2011-12-19T15:55:32.628-08:00</updated><title type='text'>A 10 años del 19 y 20 de diciembre</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/-TQTHJ3Tm3kY/Tu_Om30JwJI/AAAAAAAAAMc/I0aNZyNLXmM/s1600/20%2Bde%2Bdiciembre%2Bde%2B2001.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 178px;" src="http://2.bp.blogspot.com/-TQTHJ3Tm3kY/Tu_Om30JwJI/AAAAAAAAAMc/I0aNZyNLXmM/s320/20%2Bde%2Bdiciembre%2Bde%2B2001.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5687992021605269650" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que así sea&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me sorprendió escuchar su voz, aunque esperaba el llamado desde hace años. Casi no tuve tiempo de conmoverme. De golpe viajaron al presente infinitas imágenes de aquellos tiempos en donde habíamos sido felices, a pesar del mundo y de nuestra estúpida ingenuidad adolescente. Alejarme de él, me impuso la certeza de nuestro amor. Porque cuando ya no estuvo, supe que era él a quién yo buscaba. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llamó una tarde, y bastó con escucharlo delirar de fiebre, de odio, de pedir venganza. Alcanzó su respiración agitada y la voz lastimada, en las eternas noches de insomnios y frustraciones. Esa misma tarde supe que le iba a decir que sí a cualquier cosa, sin rodeos y sin saber que tenía para proponerme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegó, el tiempo había disuelto los rencores. Lo supe cuando empezó a hablar: “...años y generaciones de opresión y humillación, hasta que decís basta casi sin darte cuenta, y entonces, en un abrir y cerrar de ojos, tenés la idea, -decía tironeándose de la barba que había crecido en mi ausencia, sin mis besos ni caricias- el acto consumado y reparador en la cabeza.” Dijo esto y otras cosas intentó decir, pero ya estábamos desnudándonos en la cocina. El agua se evaporó en la pava y nosotros volvíamos a empezar, pero esta vez en la cama y completamente desnudos.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Producir un acto de violencia que les haga sentir miedo. Que sepan, que, si queremos los vamos a buscar” dijo en la madrugada cuando no dormía y contaba  una y otra vez los hechos de diciembre. “Aunque parezcan distintos, aunque tengan distintas jerarquías y los oficiales provengan de las clases acomodadas, son lo mismo. Los unifica el odio a la vida, a lo distinto, siempre serán mal paridos”. Lo dejé hablar, vaciarse de palabras como antes lo habíamos hecho de ansiedades y deseos, de furias y de miedos. Después, a la mañana, detalló minuciosamente la idea y habló de José, un amigo de confianza, “casi un hermano” que realizaría una parte esencial del plan que nos ayudaría a regresar con vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En los días siguientes caminó el barrio, cronometró algunas distancias, dibujó planos con la ayuda de una filcar, marcó cruces y flechas. Habló con su amigo y le explicó lo de la camioneta y la actuación después del choque. Por mi parte, preparé la moto y recorrí ante su insistencia las calles pintadas de rojo en el plano. Nunca hablamos del pasado; tampoco del futuro. Fuimos bestiales siempre e intemperantes. Injustos con los tiempos y el alcohol; casi nueve años habían pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Transcurrieron días calurosos, llenos de agua y viento. Como si lentamente y entre todos, hubiéramos empujado esta ciudad al trópico. Durante ese tiempo nos encerramos a esperar. Hasta que llegó el momento. Aquel día Martín quemó los planos, acomodó en su chaleco las dos botellas y colocó la escopeta en la mochila que llevaba en mi espalda. La dejó abierta y con el caño hacia fuera forrado en diario.  &lt;br /&gt;         &lt;br /&gt;Nunca supe, hasta el momento en que Martín arrojó la segunda molotov por la ventana de la comisaría y el fuego abrazaba las cortinas, y José estrellaba la camioneta contra la entrada impidiendo la salida de policías, que todo esto era cierto y no un delirio de su mente afiebrada. Entonces, conduciendo a contramano por la calle Perú, escuché las descargas de la escopeta contra los patrulleros estacionados en la calle, y aceleré a fondo mientras Martín me mordía un hombro y aullaba al cielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                                                  San Telmo,  marzo de 2002.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-8106414692904304794?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/8106414692904304794/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2011/12/10-anos-del-19-y-20-de-diciembre.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/8106414692904304794'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/8106414692904304794'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2011/12/10-anos-del-19-y-20-de-diciembre.html' title='A 10 años del 19 y 20 de diciembre'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-TQTHJ3Tm3kY/Tu_Om30JwJI/AAAAAAAAAMc/I0aNZyNLXmM/s72-c/20%2Bde%2Bdiciembre%2Bde%2B2001.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-6138896632891653176</id><published>2011-11-17T11:44:00.000-08:00</published><updated>2011-11-17T11:47:33.904-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><title type='text'>Mudanza</title><content type='html'>Después del golpe no sintió más nada. Sólo un suave latido en el lado derecho de su cabeza y una tensa rigidez creciente en las palmas de las manos. Después, creyó, todo era más o menos igual. Se sorprendió al descubrir que estaba bajo el agua, nadando sin esfuerzo. No sabía cómo había llegado hasta allí. Sólo recordaba su huida desde la casa de los abuelos y la larga carrera por el sendero que lo llevaba hasta la laguna. El grito de sus amigos y algunos “primos del campo” –los poli- que se habían largado a su captura, luego del eterno Poliladron de todas las vacaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Joaquín venía al pueblo todos los veranos, después de las clases, a pasar las Fiestas y a aprovechar el aire limpio y las tibiezas del sol, que en la capital ya casi no se consiguen, junto a los abuelos, los tíos que nunca se acostumbraron a la ciudad y los numerosos primos que aumentaban con los años. Le encantaba pescar recostado en la orilla del lago y nadar de contrabando durante las siestas de los grandes. Pero de todos los juegos, sin dudas el más divertido, era el Poliladron. El mismo de siempre, el que jugaba en la ciudad y en los recreos del colegio. Pero aquí, en el campo era mucho más divertido. Y no sólo porque las balas eran piedras sino, porque los escondites eran salvajes, verdaderos, como le gustaba decir y cambiaban a cada paso y con cada nuevo día. Entre los escondites preferidos estaba el del ombú, en el baldío del Ñato o los pozos cercanos al lago, los que habían construido hace años para un trabajo nunca terminado. Hacia allí se dirigía cuando equivocó el camino y se encontró con la patrulla de frente y la lluvia de piedras lo alcanzó como nunca antes. Joaquín trató de esquivarlas, pero más de una cayó sobre su cabeza. Después, no recuerda más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora se siente raro, el dolor de cabeza se fue, pero no siente las manos, intenta rascarse y no puede. Unas cuantas manchas verdosas sobre el cuerpo lo asustaron, intentó gritar pero las burbujas que salieron de su boca parecían no tener sonido. Se sacudió bajo el agua como para despertarse y casi se enreda entre los pastos de la orilla. Dos o tres bigotudos se le acercaron y Joaquín se asustó, sacudió de vuelta la cabeza y comenzó a nadar. Se alegró de la velocidad en que lo hacía y aprovechó, que se había librado de los bigotudos, y se dejó llevar por la corriente, sin apuro, imaginando las historias que contaría en marzo, durante los primeros días de clase. Un mundo nuevo se abría ante sus ojos: tierra y arcillas de diferentes tonalidades y piedras que nunca antes había visto. Peces raros y oscuros, grandes y dorados. ¿Qué diría la maestra al leer el cuento –que siempre pedían- sobre lo más divertido del verano? Jugó y se divirtió como hacía mucho que no lo hacía, hasta que de golpe escuchó su nombre: ¡Joaquín!¡Joaquín!, gritaban sus primos. ¿Dónde te metiste? Joaquín sonrió o eso intentó, ya que una repentina rigidez invadía toda su cara. Se sacudió nuevamente e intentó pararse, pero las manchas verdosas habían rodeado sus piernas casi uniformándolas. ¡Dale que es de noche y nos van a matar! Escuchó ahora la voz de Ezequiel, el mayor de los primos. Nadó unos metros y se acercó a la orilla, ahora la voz era más clara y alcanzaba a verlos. Estaban todos y tenían cara de preocupados. Pedro lo llamaba cada tanto y se secaba las lágrimas que le caían desde los ojos. Intentaba disimular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dale, ¿dónde estás? Tenemos que volver, insistían los chicos. Pero Joaquín ya no entendía, estaba preocupado y entretenido con unos peces pequeños que se acercaban rápidos a él. Casi no escuchaba las palabras cuando un pisotón resonó a su lado, se sacudió y se internó veloz en la laguna mientras giraba cada tanto intrigado por la forma rara y conocida que pataleaba a los gritos en la orilla de la laguna.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-6138896632891653176?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/6138896632891653176/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2011/11/mudanza.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/6138896632891653176'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/6138896632891653176'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2011/11/mudanza.html' title='Mudanza'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-5352227739049589422</id><published>2011-10-20T16:25:00.000-07:00</published><updated>2011-10-20T16:34:16.828-07:00</updated><title type='text'>La Maga, triste y extraño regreso</title><content type='html'>&lt;em&gt;Versace&lt;br /&gt;Peugeot 408 sport&lt;br /&gt;Deep purple en el Luna Park&lt;br /&gt;Bs As Agenda Cultural (pauta oficial del G.C.B.A., es obligatoria)&lt;br /&gt;Tea &amp;amp; Deportea (son los editores)&lt;br /&gt;CTI presenta Sky Mirage II en el Opera Citi&lt;br /&gt;Pro esmalte&lt;br /&gt;Ian Paice en el ND&lt;br /&gt;Swatch&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Mierda; no recordaba a La Maga así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acabo de comprar La (nueva) Maga y me sorprende rápido la cantidad y el tipo de publicidad. Ojeo, estoy en el subte. Decido empezar por la contratapa ya que el título del artículo Final y principio sirve de puente con la vieja Maga. Entonces me entero a través de Carlos Ares que él es el único que quedó del viejo equipo y que promete sólo escribir una columna &lt;em&gt;“(…) pero no tendré opinión, ni voz, ni voto en el resto del contenido para que no se juzgue, acuse o condene a los jóvenes periodistas que se harán cargo de la revista (…)”&lt;/em&gt;  Sin embargo, al recorrer las firmas del interior, la suya se repite al menos en tres oportunidades…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Leo. Entonces La (nueva) Maga me decepciona. ¿Ares? No lo conocía, no lo recordaba de aquella época. Busco en algunas Magas viejas que conservo y no encuentro su firma. Aparece, sí, como director de TEA, junto a Carlos Ferreira y Juan José Panno. TEA, al igual que ayer, sigue siendo el editor responsable. Googleo en mi casa, por la noche y luego de leer por segunda vez, porque pensé que había un error, “La conversación con Tomás Abraham”. Pero no, no hay error. Abraham llama a la etapa menemista “realismo trágico” porque esa tragedia era inevitable (¡!) y a la etapa kirchnerista la llama  de “estafa ideológica”. Porque &lt;em&gt;“(…) cuando hace lo de la ESMA, yo digo: Este es un estafador. Y es el momento en el que la corpo cultural se le entrega. Porque para mí ese discurso, es un discurso fascista.” (¡!)  “(…) lo único que quieren es dividir, estás con la corpo de Clarín, La Nación y Perfil o estás con nosotros…” Además (agrega Ares, el que no iba a opinar), por si tenés alguna duda, te hacen creer que estás luchando por ideales, por la memoria, por los derechos humanos; entonces podés cobrar sin culpas, una buena plata por mes…   &lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;Decía, googleé a Carlos Ares y nada. Bueno, poco, muy poco. Hay un videíto del GCBA gestión pro en donde aparece contando cómo iba a encarar el gobierno pro el festejo del Bicentenario en la Ciudad de Bs. As. Ares, funcionario pro…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, vayan y lean… Ares defiende románticamente el oficio del periodista y se olvida de los contextos… llega a compararse con un abogado &lt;em&gt;“Bien leído, bien escuchado, el periodista podría considerarse también como la versión de un abogado. Fiscal en algunos casos, defensor en otros”&lt;/em&gt; faltó agregar, según quién le pague. Entrevistan al secretario de redacción de La Nación que iguala a Mario Wainfeld con Mariano Grondona (¡!)…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PD: en el final de la conversación con Juan Sasturain, Ares afirma que &lt;em&gt;"Uno no debería hacerse cargo de donde sale la plata de sus empleadores…" &lt;/em&gt;¿Uno no debería preguntarse para quién trabaja?&lt;em&gt; &lt;/em&gt; Mierda; no recordaba a La Maga así.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-5352227739049589422?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/5352227739049589422/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2011/10/la-maga-triste-y-extrano-regreso.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/5352227739049589422'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/5352227739049589422'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2011/10/la-maga-triste-y-extrano-regreso.html' title='La Maga, triste y extraño regreso'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-208307478554977440</id><published>2011-09-15T16:37:00.000-07:00</published><updated>2011-10-06T14:53:57.582-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-TQTVA0axU78/TnKMzP0kYcI/AAAAAAAAAMU/5lfAFYsufrQ/s1600/bosque.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 214px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5652735294351630786" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-TQTVA0axU78/TnKMzP0kYcI/AAAAAAAAAMU/5lfAFYsufrQ/s320/bosque.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo mejor&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo mejor, entre lo mejor, un viejo libro de Chinasky&lt;br /&gt;(de Bukowski, anagrama, 1995)&lt;br /&gt;Uno o dos discos de Sabina y el grito de gol&lt;br /&gt;que baja rabioso por la calle Luna.&lt;br /&gt;Lo mejor, entre lo mejor, la lluvia sobre&lt;br /&gt;el techo de chapa en el viejo normal y&lt;br /&gt;-por su puesto, tu sonrisa cómplice-.&lt;br /&gt;Las noches de cerveza en el viejo almacén.&lt;br /&gt;El Río de la Plata en las costas de Colonia del Sacramento.&lt;br /&gt;El primer libro de Onetti, el segundo y el tercero…&lt;br /&gt;La tarde en el 150 en donde me animé y conocí&lt;br /&gt;tu tatuaje, tu casa y tus besos&lt;br /&gt;(dulces,&lt;br /&gt;suaves,&lt;br /&gt;hermosos besos…)&lt;br /&gt;Aquellas largas y doradas piernas&lt;br /&gt;en la primavera del 97, a orillas de San Telmo,&lt;br /&gt;maní y cervezas.&lt;br /&gt;La pensión de la calle Chile en donde fui feliz.&lt;br /&gt;Tu vientre acunando la Vida,&lt;br /&gt;una y dos veces…&lt;br /&gt;Una canción y tres recitales en donde creímos&lt;br /&gt;que la amistad era para siempre.&lt;br /&gt;El pañuelo de Luca, el sabor del mar, el limón en la punta&lt;br /&gt;de tu lengua en Mar del Plata y&lt;br /&gt;aquellos polvitos mágicos de la calle San Ireneo.&lt;br /&gt;Un programa de radio,&lt;br /&gt;mi gente,&lt;br /&gt;el barro,&lt;br /&gt;y el olor de tu piel después del amor.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-208307478554977440?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/208307478554977440/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2011/09/lo-mejor-lo-mejor-entre-lo-mejor-un.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/208307478554977440'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/208307478554977440'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2011/09/lo-mejor-lo-mejor-entre-lo-mejor-un.html' title=''/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-TQTVA0axU78/TnKMzP0kYcI/AAAAAAAAAMU/5lfAFYsufrQ/s72-c/bosque.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-4110636276597502326</id><published>2011-08-13T07:41:00.000-07:00</published><updated>2011-08-13T07:58:48.797-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Pequeño homenaje'/><title type='text'>Allen Ginsberg</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-C8T2axGZgdg/TkaO-FDt0FI/AAAAAAAAAMM/aFPi9SDIrC4/s1600/ginsberg.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 118px; DISPLAY: block; HEIGHT: 161px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5640352780488921170" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-C8T2axGZgdg/TkaO-FDt0FI/AAAAAAAAAMM/aFPi9SDIrC4/s320/ginsberg.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#009900;"&gt;&lt;strong&gt;AULLIDO&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="color:#009900;"&gt;Vi las mejores mentes de mi generación destruidas por la locura, hambrientas histéricas desnudas,&lt;br /&gt;arrastrándose por las calles de los negros al amanecer en busca de un colérico pinchazo,&lt;br /&gt;hipsters con cabezas de ángel ardiendo por la antigua conexión celestial con el estrellado dínamo de la maquinaria nocturna,&lt;br /&gt;que pobres y harapientos y ojerosos y drogados pasaron la noche fumando en la oscuridad sobrenatural de apartamentos de agua fría, flotando sobre las cimas de las ciudades contemplando jazz,&lt;br /&gt;que desnudaron sus cerebros ante el cielo bajo El y vieron ángeles mahometanos tambaleándose sobre techos iluminados (…)&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cubierto de hojas amarillas, crepitando entre las sábanas,&lt;br /&gt;revuelvo el vacío de tu ausencia.&lt;br /&gt;Insomne, inconsciente aún&lt;br /&gt;el zumbido del aparato que ventila no alcanza a despegar los ecos.&lt;br /&gt;Y doy otra vuelta, medio dormido, medio despierto, hasta que dejo mi cara sobre un pedazo de sábana que huele a vos.&lt;br /&gt;Mezcla de perfume y transpiración,&lt;br /&gt;huellas de tu cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allen, el hermano mayor, arrastra colchones llenos de chinches en la madrugada lluviosa&lt;br /&gt;Empujando almohadones grises bajo la llovizna que lava su cabeza&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Dónde estarás ahora? ¿Habrás llevado tu libro, regalo de Navidad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me refriego en tu olor y una gota de sudor cae.&lt;br /&gt;Sudor sobre sudor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué hizo después? Cuando quedó solo en medio de la noche rodeado de ausencias&lt;br /&gt;¿Se durmió sobre las tablas del cuarto? ¿Lastimándose la piel húmeda con las astillas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allen, el hermano, camina ciego en la madrugada, arrastra sus pies y los mechones grisáceos caen de su cráneo. Camina, ciego y borracho, sin darse cuenta que tras sus pasos venimos nosotros,&lt;br /&gt;anémicos, aullando tras sus despojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Dónde estarás ahora? ¿Leyendo en la arena, a orillas del mar?&lt;br /&gt;Resoplo y desciendo en las sábanas buscando el sudor de tus piernas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Justo el 31.&lt;br /&gt;31 de diciembre de 2007. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-4110636276597502326?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/4110636276597502326/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2011/08/allen-ginsberg.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/4110636276597502326'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/4110636276597502326'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2011/08/allen-ginsberg.html' title='Allen Ginsberg'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-C8T2axGZgdg/TkaO-FDt0FI/AAAAAAAAAMM/aFPi9SDIrC4/s72-c/ginsberg.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-3685925295219635794</id><published>2011-07-24T08:39:00.000-07:00</published><updated>2011-07-24T08:53:05.041-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='en Página/12 (24-7-2011)'/><title type='text'>A propósito de la SRA y la muestra de Palermo</title><content type='html'>&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 217px; DISPLAY: block; HEIGHT: 302px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5632946475466478226" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-c9d88tlfMM4/Tiw--Yz30pI/AAAAAAAAAME/Cu4WfzhbkWQ/s320/SRA%2Bal%2Bpa%25C3%25ADs.jpg" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-xod-wjFNy84/Tiw-uhe6-iI/AAAAAAAAAL8/hXGtVWjUAwE/s1600/logo%2Bsra.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; FLOAT: left; HEIGHT: 185px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5632946202916616738" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-xod-wjFNy84/Tiw-uhe6-iI/AAAAAAAAAL8/hXGtVWjUAwE/s200/logo%2Bsra.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;"Nuestros hacendados no entienden jota del asunto, y prefieren hacerse un palacio en la avenida Alvear que meterse en negocios que los llenarían de aflicciones. Quieren que el gobierno, quieren que nosotros que no tenemos ni una vaca, contribuyamos a duplicarles o triplicarles su fortuna a los Anchorena, a los Unzué, a los Pereyra, a los Luro, a los Duggan y a todos los millonarios que pasan su vida mirando como paren las vacas..."&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;Domingo Faustino Sarmiento &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-3685925295219635794?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/3685925295219635794/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2011/07/proposito-de-la-sra-y-la-muestra-de.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/3685925295219635794'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/3685925295219635794'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2011/07/proposito-de-la-sra-y-la-muestra-de.html' title='A propósito de la SRA y la muestra de Palermo'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-c9d88tlfMM4/Tiw--Yz30pI/AAAAAAAAAME/Cu4WfzhbkWQ/s72-c/SRA%2Bal%2Bpa%25C3%25ADs.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-1464258008596658442</id><published>2011-07-18T15:20:00.000-07:00</published><updated>2011-07-18T15:35:21.928-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-U6EWa8Q5oCc/TiSzyPBuwUI/AAAAAAAAAL0/_Du61FoZqvU/s1600/Gaugin.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 262px; FLOAT: left; HEIGHT: 193px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5630823109728584002" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-U6EWa8Q5oCc/TiSzyPBuwUI/AAAAAAAAAL0/_Du61FoZqvU/s320/Gaugin.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Escuchábamos roncanrolles echados en el sillón. Susurrabas temas de los redondos y jugábamos, otra vez, como en aquellos buenos tiempos, a descifrar las letras, a imaginar cual había sido el mensaje de aquellos años desangelados. Jugábamos a cazar el tiempo, a meterlo dentro de nosotros, a empujarlo con nuestras lenguas, a llenarnos de él.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¿Ves?&lt;/em&gt; Dijiste de golpe y te levantaste, &lt;em&gt;para mí, que se lo estaban cogiendo…&lt;/em&gt; y echaste durante unos segundos los ojos hacia el techo, como si la música bajara del cielo.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;¿Ves?&lt;/em&gt; Y ahora movías las manos, con las palmas hacia arriba, &lt;em&gt;se lo estaban cogiendo&lt;/em&gt;, repetiste, ¡y estabas tan hermosa!&lt;br /&gt;No lo había pensado, respondí, trayéndote hacia mí, hacia mis locas ganas de vos. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-1464258008596658442?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/1464258008596658442/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2011/07/escuchabamos-roncanrolles-echados-en-el.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/1464258008596658442'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/1464258008596658442'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2011/07/escuchabamos-roncanrolles-echados-en-el.html' title=''/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-U6EWa8Q5oCc/TiSzyPBuwUI/AAAAAAAAAL0/_Du61FoZqvU/s72-c/Gaugin.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-6388901919411315895</id><published>2011-05-31T17:40:00.000-07:00</published><updated>2011-05-31T17:45:46.890-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Relatos'/><title type='text'>Sabés...</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-FaeGC8APVfo/TeWLdRCw34I/AAAAAAAAALg/Zw7016FM2m4/s1600/Desnudo%252C%2BF.%2BBoucher%2Bfragmento.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 169px; FLOAT: left; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5613045845494652802" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-FaeGC8APVfo/TeWLdRCw34I/AAAAAAAAALg/Zw7016FM2m4/s320/Desnudo%252C%2BF.%2BBoucher%2Bfragmento.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sabés, siempre me imaginé que serias así, murmuró arqueándose sobre las sábanas, tan animal, dijo jadeando, después de un primer momento algo brusco, apurados por la ansiedad. Sí, sabía que podía ser así, repitió la chica a la que hasta hace un rato, no se había animado a encarar y sin embargo, ahora, están metidos en un telo, uno adentro del otro, hamacándose con fuerza, con pasión. Y Martín no puede quitarle los ojos al tatuaje que tiene en el final de su espalda. No puede; está como imantado. Se sacuden con fuerza y la toma con ganas de la cintura, acaricia el dibujo con la yema de sus dedos y a ella se le eriza la piel de la espalda, del culo alzado, sí, repite en un quejido que se desvanece. Entonces, él la aprieta contra sus muslos como queriendo retenerla, intentando evitar un final, sabiendo que no podrá olvidar su voz, su cuerpo y se abandona a su olor, a sus movimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-YTBxYOIp3Es/TeWLOHKEoLI/AAAAAAAAALY/FeN4BqlfIzc/s1600/Francois%2BBoucher%252C%2Bdesnudo.bmp"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 200px; DISPLAY: block; HEIGHT: 162px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5613045585142915250" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-YTBxYOIp3Es/TeWLOHKEoLI/AAAAAAAAALY/FeN4BqlfIzc/s200/Francois%2BBoucher%252C%2Bdesnudo.bmp" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora se ha levantado del sillón para cambiar la yerba y traer algo de agua. Camina descalza sobre las maderas lustrosas del piso y mueve naturalmente - sin intención, cree Martín- el culo de un lado a otro. Él se acomoda en el sillón y se pone la remera que había quedado enredada con la polera de ella en el piso. Mira las medias, su pantalón y la ropa interior femenina dispersas en el suelo. Ahora, ella lo mira desde la cocina, casi de perfil, mientras va llenando el termo y el vapor trepa hasta los rulos de su pelo grueso y oscuro.&lt;br /&gt;Hace frío, dice y los pezones respaldan sus palabras irguiéndose de nuevo, oscuros, desafiantes a su boca. Es que estás lejos, le responde algo cursi y sincero. Vení, le dice, corriéndose en el sillón, señalándole dónde sentarse. Y ella va. Y entonces van de nuevo, se enredan otra vez y él la muerde con suavidad y ella se ríe y acomoda sus piernas, y trata de dejar el termo en algún lado pero el no la deja y el termo se cae, rueda sobre las maderas del piso,&lt;br /&gt;el agua se derrama y&lt;br /&gt;el mate vuelve a enfriarse.&lt;br /&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 55px; FLOAT: right; HEIGHT: 155px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5613045212922638850" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/-LfgqSfyQGDY/TeWK4ch18gI/AAAAAAAAALQ/-XLnWtQjL38/s320/Francois%2BBoucher%252C%2Bdetalle.jpg" /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-6388901919411315895?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/6388901919411315895/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2011/05/sabes.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/6388901919411315895'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/6388901919411315895'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2011/05/sabes.html' title='Sabés...'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-FaeGC8APVfo/TeWLdRCw34I/AAAAAAAAALg/Zw7016FM2m4/s72-c/Desnudo%252C%2BF.%2BBoucher%2Bfragmento.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-4925402389001659192</id><published>2011-05-23T10:36:00.000-07:00</published><updated>2011-05-23T18:05:27.642-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Homenaje'/><title type='text'>Poeta, Juan Gelman</title><content type='html'>Buscando entre las cajas de la biblioteca escolar, escondido entre armarios y tierra, me encontré de pronto con una hermosa edición homenaje a Juan Gelman. La obra en cuestión es: Violín y otras cuestiones, su primer “librito” de 1956. Editado, como bien dice en su prólogo Raúl González Tuñón, por el amor del vehemente Manuel Gleizer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El libro es una belleza de tapa dura y papel celofán en la cubierta. Su contenido, un tesoro de la poesía en lengua española de la segunda mitad del complejo siglo XX.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Gelman lo “conocí” de adolescente luego de fracasar insistentemente con la poesía. No encontraba poeta ni versos para mis ritmos, ni pausas que descansaran mi alma inquieta y desolada de los noventa. Y fue una tarde de domingo con el sol brillando en las hojas de mayo cuando leí y escuché por primera vez el color y la resonancia de palabras conocidas. Revolución, otoño, huesos… sonaron como nunca antes en mi boca y caminé por largas calles pronunciando, recitando…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(…) quién eres muda sola recorriéndome razón de mi pasión por qué quiero llenarte solamente de mí y abarcarte acabarte mezclarme a tus huesitos y eres única patria contra las bestias el olvido&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay, Juan…&lt;br /&gt;Tus versos abrieron mis ojos al otoño y a la espesura del tiempo.&lt;br /&gt;Y más, mucho más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias Poeta,&lt;br /&gt;gracias, Juan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;Oración de un desocupado&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;Padre,&lt;br /&gt;desde los cielos bájate, he olvidado&lt;br /&gt;las oraciones que me enseñó la abuela,&lt;br /&gt;pobrecita, ella reposa ahora,&lt;br /&gt;no tiene que lavar, limpiar, no tiene&lt;br /&gt;que preocuparse andando el día por la ropa,&lt;br /&gt;no tiene que velar la noche, pena y pena,&lt;br /&gt;rezar, pedirte cosas, rezongarte dulcemente.&lt;br /&gt;Desde los cielos bájate, si estás, bájate entonces,&lt;br /&gt;que me muero de hambre en esta esquina,&lt;br /&gt;que no sé de qué sirve haber nacido,&lt;br /&gt;que me miro las manos rechazadas,&lt;br /&gt;que no hay trabajo, no hay,&lt;br /&gt;bájate un poco, contempla&lt;br /&gt;esto que soy, este zapato roto,&lt;br /&gt;esta angustia, este estómago vacío,&lt;br /&gt;esta ciudad sin pan para mis dientes, la fiebre&lt;br /&gt;cavándome la carne,&lt;br /&gt;este dormir así,&lt;br /&gt;bajo la lluvia, castigado por el frío, perseguido&lt;br /&gt;te digo que no entiendo, Padre, bájate,&lt;br /&gt;tócame el alma, mírame&lt;br /&gt;el corazón,&lt;br /&gt;yo no robé, no asesiné, fui niño&lt;br /&gt;y en cambio me golpean y golpean,&lt;br /&gt;te digo que no entiendo, Padre, bájate,&lt;br /&gt;si estás, que busco&lt;br /&gt;resignación en mí y no tengo y voy&lt;br /&gt;a agarrarme la rabia y a afilarla&lt;br /&gt;para pegar y voy&lt;br /&gt;a gritar a sangre en cuello&lt;br /&gt;por que no puedo más, tengo riñones&lt;br /&gt;y soy un hombre,&lt;br /&gt;bájate, ¿qué han hecho&lt;br /&gt;de tu criatura, Padre?&lt;br /&gt;¿Un animal furioso&lt;br /&gt;que mastica la piedra de la calle?&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;de "Violín y otras cuestiones"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-4925402389001659192?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/4925402389001659192/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2011/05/poeta-juan-gelman.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/4925402389001659192'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/4925402389001659192'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2011/05/poeta-juan-gelman.html' title='Poeta, Juan Gelman'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-5692441321199874167</id><published>2011-04-02T18:07:00.000-07:00</published><updated>2011-04-02T18:13:00.680-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuarta parte'/><title type='text'>Si esa moneda hablara... más de la cuenta</title><content type='html'>Lo despertaron unas moscas zumbonas, revoloteándole por la cara y manoteó un par de veces frente a las luces del día. La dolía la espalda, el cuello. Se había quedado dormido en la orilla del riachuelo. Unos ladridos terminaron de despabilarlo y lo devolvieron otra vez a las calles del barrio. Estaba cansado. Tenía hambre. Pasó por la Iglesia y saludó a las viejas que se acercaban a escuchar la misa del padre Pepe. Sonrió a unos pibitos que pasaron corriendo y siguió hasta la otra esquina. &lt;br /&gt;¿Dónde estará el pibe? Pensó de pronto.&lt;br /&gt;Aprovechó la mañana y se fue para La tacita. Ahí estaba la Tere limpiando la cocina. El desayuno había terminado.&lt;br /&gt;¿Tomamos unos mates? Le dijo Rilli después de saludarla con dos besos, uno por mejilla, como le habían enseñado.&lt;br /&gt;¡Dale! ¿Por dónde andabas? Tan perdido… &lt;br /&gt;Rilli sonrió y le alcanzó el primero de una larga serie de mates. Comió algunos chipacitos que le alcanzó la Tere y le contó del baile y que había visto a Marina con el gordo.&lt;br /&gt;Y sí… Vos sabés como son las cosas.&lt;br /&gt;Matearon un rato en silencio hasta que la Tere terminó de limpiar y ordenar todo, las cacerolas, lecheras y baldes. Se despidieron con un abrazo y la promesa de verse pronto. El mediodía se había instalado con un aire fresco y limpio; luminoso. Martín sonrió ante la tibieza del sol que daba en su cara. Los mates le habían sentado bien y la luminosidad del día lo había puesto de muy buen humor.&lt;br /&gt;Compró una botella de agua y se fue para la plaza. Cruzando la avenida tomó un par de tragos y decidió que iba a tumbarse en el pasto y echarse a dormir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-5692441321199874167?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/5692441321199874167/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2011/04/si-esa-moneda-hablara-mas-de-la-cuenta.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/5692441321199874167'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/5692441321199874167'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2011/04/si-esa-moneda-hablara-mas-de-la-cuenta.html' title='Si esa moneda hablara... más de la cuenta'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-8126903539286335010</id><published>2011-03-05T06:58:00.000-08:00</published><updated>2011-03-05T07:10:18.743-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='un cuento estival'/><title type='text'>Ahí vamos...</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt; &lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/-XOL55Zf9j8Q/TXJRzAPqHaI/AAAAAAAAAKo/wEShsdNb6RM/s1600/La%2Bsiesta%252C%2BPrilidiano%2BPueyrred%25C3%25B3n.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 259px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5580612824946318754" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-XOL55Zf9j8Q/TXJRzAPqHaI/AAAAAAAAAKo/wEShsdNb6RM/s320/La%2Bsiesta%252C%2BPrilidiano%2BPueyrred%25C3%25B3n.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;                                      &lt;span style="font-size:78%;"&gt;La siesta, Prilidiano Pueyrredón&lt;/span&gt;                                     &lt;br /&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;span style="color:#33cc00;"&gt;Enero&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#66cccc;"&gt;Casi las diez de la mañana y apenas logro levantarme. Tropiezo en la penumbra pegajosa de la habitación. Abro las persianas para sentir correr algo de aire. El día amaneció nublado. Plomizo, pienso y una puntada en la sien izquierda me recuerda el trabajo atrasado y la mala noche. Tengo el cuerpo pegajoso y ahora huelo la agresividad del sudor en las sábanas y en la piel. ¿Cuántos días llevo metido en esta pieza? ¿Cuántos días dándole vueltas al teclado, hasta llenarlo de agua, de sudor?&lt;br /&gt;Es enero en Buenos Aires. Una pesadilla.&lt;br /&gt;A un costado del cuarto en donde trabajo, duermo y a veces como, hay una pileta. Una pileta de lona verde, llena de delfines simulando arabescos. Abro la puerta y la frescura insolente del nuevo día se mete en la pieza junto con hojas amarillas, secas por el sol. No aguanto mi transpiración.&lt;br /&gt;Me meto en la pileta desnudo entre hojas e insectos muertos, ahogados. Me sumerjo una y otra vez hasta sentir lentamente descomprimirse los parpados y los pómulos bajo el frío del agua.&lt;br /&gt;En la terraza de al lado la vecina dejó de tender la ropa y se ha quedado mirando. Simulo no verla y aguardo su ausencia para regresar a la pieza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se apilan los papeles y la tierra en la mesa de luz. Una Historia de las ideas argentinas a medio terminar, llena de marcas; anotaciones al margen sobre los papeles inéditos de Chinaski, dos revistas académicas y recortes de diarios. Subrayados, los recortes de diarios, a dos colores. Sobre el piso, hojas de árboles y tierra. Dos libros de Onetti, Para esta noche y La vida breve, abierta y marcada por cuarta o quinta vez. Dos botellas de pisco, una vacía y manchas en el piso. Manchas de agua, de alcoholes varios, de sudor en las tablas del piso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me siento frente al monitor y divido en dos la pantalla. De un lado el blog a medio renovar, del otro la página en blanco. Tecleo: vas a estar lista –dudo, borro y vuelvo a empezar: vas a creer que estás lista cuando lo ves llegar… sin embargo te asustás. No, borro de nuevo, reescribo y agrego: … sin embargo no lo esperabas así. Te sorprenden sus ojos blancos, incoloros. La mirada arrasada, vacía, por tantas cosas que había visto en su vida. Empiezo a transpirar. Gotas de sudor me caen desde los brazos, las manos empastadas entorpecen aún más la pereza mental, como si el cerebro fuese una máquina de relojería y necesitara una limpieza. Quitar las partículas de tierra y lubricar las piezas con delicadeza para que todo vuelva a deslizarse suavemente, engranaje con engranaje, y así, volver a empezar. Me levanto de la mesa y dejo la máquina. Doy una vuelta por el cuarto paseando la vista por las manchas de humedad. Pestañeo seguido, me arden los ojos. Voy hacia la puerta de chapa acanalada que me separa de la pileta, de la terraza, tendría que pintarla… no pasará el próximo invierno cuando las lluvias... El monitor centellea y comienzan a desfilar fotos, imágenes, dibujos hasta desaparecer y fundirse en un negro azulado.&lt;br /&gt;Abro la puerta y de nuevo me abraza una brisa fresca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al lado de mi casa –una pieza bastante amplia con baño al descubierto; todo, en la terraza de un viejo edificio de Barracas- hay otra terraza. Hasta allí, apenas unos metros algo más arriba, la vecina sube a colgar la ropa recién lavada y mira jugar a los chicos del edificio en la pelopincho. La frescura y el perfume de la ropa llegan hasta mi pieza de a pequeñas y renovadas brisas.&lt;br /&gt;Trabajo hasta tarde y duermo hasta una hora antes del mediodía. De modo que por aquellos días desayunaba unos mates y cuando el sol comenzaba a no dar tregua partía hacia el estudio. Otra covacha algo más fresca y en el centro de la ciudad. La covacha es compartida con otros dos o tres artistas. Porque eso soy, un artista del hambre. Un historietista y dos diseñadores gráficos que suelen pagar la mayor parte del alquiler. Compartimos el espacio durante unas horas diarias y luego, por turnos prefijados, cada uno lo usa como quiere. A mi me tocan los lunes y martes desde las seis de la tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer que me acompañó en los últimos años se ha ido; hace un mes y el alcohol profundiza ciertas tendencias llevándome de un lado a otro. Paso horas frente a la computadora, insomne, idiota, casi sin poder producir tres o cuatro líneas que valgan la pena. Por suerte la pileta esta ahí, a unos metros del fracaso y cuando mis sienes se dilatan al punto de estallar, voy y me hundo en el agua. Paso horas así. Dando vueltas por el cuarto, metiendo una que otra palabra en la máquina, componiendo una sinfonía difusa y torpe que alguna vez terminaría siendo una novela, y luego un chapuzón y a deambular desnudo por la terraza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;***&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Termino de teclear deambular desnudo por la terraza, ansiando en mis pensamientos que aparezca la vecina, que venga a tender la ropa y me vea así, desnudo, andando bajo el rayo del sol. Que vea mis piernas flacas, escasamente peludas y se detenga en donde más quiera. Tal vez, en la mancha rosada sobre el muslo izquierdo, recuerdo de un anzuelo encarnado. Grabo y apago la pc. Me pierdo en posibles divagaciones y reviso apuntes hasta que me distraigo en las luces del monitor. Me levanto en busca de más agua y en la cocina recuerdo el lavarropas. Anoto en las hojas sueltas que tengo para no olvidarme las ideas que me asaltan se asoma entre la humedad de la ropa y mira. Mira sin cuidados como queriendo mostrarse o acaso el deseo la sorprende como un puma ante su presa. Cargo la palangana y subo por la escalera. Me detengo a mitad de camino y busco en el bolsillo el papel y lo corrijo. Tacho como un puma ante su presa. El sol reverbera sobre las chapas del viejo toldo aumentando brutalmente el calor en los últimos escalones. Al fin, alcanzo la terracita. Dejo la ropa a un lado y me asomo silenciosa a la terraza vecina. Hay pequeños charcos rondando la pileta; huellas desnudas (pisadas efímeras) sobre las baldosas. La puerta de la pieza está entreabierta. Transpiro. Dejo la palangana en el piso y me acerco. Me trepo a la pequeña medianera y me siento con las piernas hacia la terraza vecina. El ritmo del corazón se acelera y me arrepiento y cuando estoy por volverme se engancha el borde de la falda con un clavo oxidado que está en la pared. Tironeo y arranco un pedazo del vestido, pero el envión me depositó del otro lado. Parezco un beduino, pienso, transpirada y con el corazón a mil. La pileta está a unos pasos y las huellas de agua comienzan a evaporarse. Como si estuviera imantada, presa del deseo (cuánta cursilería) camino hacia el rectángulo de sombra que recorta la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Te estaba esperando- escuché en la oscuridad.&lt;br /&gt;Tendido boca arriba en la cama, un miembro flácido y grande enmarcado en un delgado y largo cuerpo oscuro antecedió a las palabras.&lt;br /&gt;-Te estaba esperando- repitió -cerrá la puerta.&lt;br /&gt;Traté de acomodar los ojos a la penumbra del lugar y obedecí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Verano de 2011, Bs. As. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-8126903539286335010?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/8126903539286335010/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2011/03/ahi-vamos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/8126903539286335010'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/8126903539286335010'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2011/03/ahi-vamos.html' title='Ahí vamos...'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-XOL55Zf9j8Q/TXJRzAPqHaI/AAAAAAAAAKo/wEShsdNb6RM/s72-c/La%2Bsiesta%252C%2BPrilidiano%2BPueyrred%25C3%25B3n.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-691533447807841370</id><published>2011-02-08T16:35:00.000-08:00</published><updated>2011-02-08T16:41:42.164-08:00</updated><title type='text'>Un viaje</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/TVHicV2yGxI/AAAAAAAAAKg/jDAESt7eKGY/s1600/JCO%2Bx%2BSabat.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 132px; FLOAT: right; HEIGHT: 163px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5571483190565149458" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/TVHicV2yGxI/AAAAAAAAAKg/jDAESt7eKGY/s320/JCO%2Bx%2BSabat.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/TVHiLccVbSI/AAAAAAAAAKY/rr3SPIRelaw/s1600/101_1425.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; FLOAT: left; HEIGHT: 133px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5571482900275490082" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/TVHiLccVbSI/AAAAAAAAAKY/rr3SPIRelaw/s200/101_1425.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El verano avanza y las vacaciones van llegando a su fin. Los días en Uruguay fueron fructíferos y llenos de energía. La potencia afro brota en cada rincón de Montevideo y se manifiesta a pleno en los carnavales y festividades religiosas. El corazón late al ritmo de las lonjas en el barrio Sur y llega hasta las entrañas de todos aquellos que se animan al arrabal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llamadas,&lt;br /&gt;Iemanjá y&lt;br /&gt;Juan Carlos Onetti fueron los astros que iluminaron este viaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Onetti cumplió cien años en el invierno del 2009, el año de las bestias y la gripe A, y Montevideo se vistió de gala para homenajearlo. No pude viajar en aquel tiempo y lo hice ahora en busca de sus restos, de algún rastro de aquel homenaje. Sin embargo, no hay huellas de todo aquello. No quedó prácticamente nada. Sólo una biografía editada por el Centro Cultural de España en Montevideo y el Teatro Solís en donde reproducen una fotografía de la gigantografía de una foto emblemática ,tomada por el genial Sabat en 1957, de J.C.O en el mismo cubo del Solís.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;No, no hay nada&lt;/em&gt;, repetían casi con tristeza los distintos empleados municipales a los que acudí ante mis preguntas. No, no se atesoró nada, no se creo ningún museo ni sala. Es que debido a su personalidad nadie se encargó de fomentar una fundación o museo. Con Benedetti, sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#999999;"&gt;Hay en esta ciudad un cementerio marino más hermoso que el poema. Y hay o había o hubo allí, entre verdores y el agua, una tumba en cuya lápida se grabó el apellido de mi familia. Luego, en algún día repugnante del mes de agosto, lluvia, frío y viento, iré a ocuparlo con no sé qué vecinos. La losa no protege totalmente de la lluvia y, además, como ya fue escrito, lloverá siempre.&lt;br /&gt;                                                                                                                      J.C.O&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Padre y maestro mágico, gracias. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-691533447807841370?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/691533447807841370/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2011/02/un-viaje.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/691533447807841370'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/691533447807841370'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2011/02/un-viaje.html' title='Un viaje'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/TVHicV2yGxI/AAAAAAAAAKg/jDAESt7eKGY/s72-c/JCO%2Bx%2BSabat.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-1527633392584940686</id><published>2011-01-16T12:16:00.000-08:00</published><updated>2011-01-16T12:25:19.980-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='lecturas'/><title type='text'>Verano del 2011</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/TTNTK9YOtVI/AAAAAAAAAJ8/mQvxGFbQAsE/s1600/101_1121.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; FLOAT: left; HEIGHT: 213px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5562881412472681810" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/TTNTK9YOtVI/AAAAAAAAAJ8/mQvxGFbQAsE/s320/101_1121.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/TTNS0sKhfbI/AAAAAAAAAJ0/6pgTotYz56Y/s1600/101_1120.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; FLOAT: right; HEIGHT: 133px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5562881029894667698" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/TTNS0sKhfbI/AAAAAAAAAJ0/6pgTotYz56Y/s200/101_1120.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entre tanto calor sofocante y algunos chapuzones, voy dedicando mis días a diversas lecturas esperando el mágico llamado de las musas. He escrito algunas páginas ya, pero vivo los momentos previos, alimento mis horas esperando la combustión. Entretanto me regocijo en la fructífera lectura de Oscar Terán y sus excelentes Diez lecciones iniciales, 1810-1980 de historia de las ideas argentinas. Un gran libro elaborado a partir de sus largos años de profesor en la UBA, en la cátedra de Pensamiento Argentino y Latinoamericano de la Facultad de Filosofía y Letras. Un libro ameno y profundo. Aquí transcribo algunos conceptos que nos ayudan a pensarnos como sujetos políticos que somos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(…) para Rousseau “no es el individuo, sino la voluntad general, la que tiene determinados derechos fundamentales”. No es la sociedad (en tanto sumatoria de individuos) sino la comunidad (como unidad, como pueblo-uno) la que es depositaria y a la que pueden atribuirse los derechos naturales, y por ende, la libertad. (…) hay un predominio de lo cívico que encuentra su afirmación de la legitimidad fundada en la soberanía popular. En cambio, en el liberalismo de raíz inglesa hay un predominio de la libertad individual y prevenciones ante el despotismo de la mayoría. El primero (liberalismo francés) pone el acento en la igualdad y el segundo en la libertad individual.&lt;br /&gt;Por lo tanto, agregará varias páginas más adelante, (…) la democracia no es un concepto que se deduzca del liberalismo (…) ya que muchas veces a lo largo de la historia el liberalismo ha considerado que la igualdad conspira contra la libertad y otras veces, la igualdad conspira contra el orden.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Haciendo una pausa en la lectura de Terán y luego de buscar infructuosas noticias –tanto en la web o como en los periódicos- sobre Huracán, quedé atrapado por el inteligentísimo artículo del sociólogo Horacio González, actual director de la Biblioteca Nacional. González realiza una detenida lectura sobre el reciente nobel literario Mario Vargas Llosa y su última novela (casualmente editada semanas después de recibir “el máximo galardón”), El sueño del celta. El artículo es imperdible &lt;a href="http://http//www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-160535-2011-01-16.html"&gt;Vargas Llosa y el liberalismo&lt;/a&gt;. Cito aquí algunas líneas: (…) sus personajes, como en casi todas sus novelas, (…) son sujetos inocentes que poco a poco ascienden a la cima de un poder que es sectario y demoníaco. Son tratados (…) luego en los foros liberales de forma tal que son enviados al cadalso. (…) el ciudadano liberal cosmopolita Mario Vargas Llosa condena los temas y personajes de las novelas del escritor peruano Mario Vargas Llosa. El análisis sigue y la polémica se enriquece.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bien amigxs, esto es apenas un señuelo, un intento de seducción…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-1527633392584940686?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/1527633392584940686/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2011/01/verano-del-2011.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/1527633392584940686'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/1527633392584940686'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2011/01/verano-del-2011.html' title='Verano del 2011'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/TTNTK9YOtVI/AAAAAAAAAJ8/mQvxGFbQAsE/s72-c/101_1121.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-4899766258004698870</id><published>2010-12-22T17:27:00.000-08:00</published><updated>2010-12-22T17:35:26.597-08:00</updated><title type='text'>Historias del nuevo siglo</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/TRKnMuba1GI/AAAAAAAAAJY/BTVrkitgGzA/s1600/Gauguin%2B4.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; FLOAT: right; HEIGHT: 147px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5553685127564547170" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/TRKnMuba1GI/AAAAAAAAAJY/BTVrkitgGzA/s200/Gauguin%2B4.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/TRKm4U9Gn9I/AAAAAAAAAJQ/ikqoKgGYT7I/s1600/Gauguin2.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 130px; FLOAT: left; HEIGHT: 200px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5553684777129123794" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/TRKm4U9Gn9I/AAAAAAAAAJQ/ikqoKgGYT7I/s200/Gauguin2.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Ma&lt;span style="font-size:100%;"&gt;r&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#cc0000;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;ia&lt;/span&gt;na&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;I&lt;br /&gt;Mariana, ahora, no quiere operarse.&lt;br /&gt;Es que la semana pasada, en su privado del centro, mientras trabajaba, un tipo le acarició la poronga. Fue un descuido. Pequeña y torpe sintió de pronto avanzar su mano por la entre pierna; y acabaron los dos juntos. Sin proponérselo, era sólo trabajo.&lt;br /&gt;No fue la primera vez.&lt;br /&gt;Pero ayer, el cliente volvió y le dijo que la ama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;II&lt;br /&gt;La primera de las palizas que recuerda la recibió de su hermano. Su padre, aunque nunca lo aceptó, jamás le puso una mano encima. Ni siquiera una caricia. Ni un beso.&lt;br /&gt;La primera paliza la recibió justito después del primer beso y esa extraña sensación que le recorrió el cuerpo, erizándole la piel bronceada, del verano aquel.&lt;br /&gt;Francisco, su hermano mayor, no soportó verlo en brazos de Juan, su mejor amigo. Y encima vestido de mujer.&lt;br /&gt;-¡Estamos jugando!- alcanzó a decir antes de suplicarle que frenara de golpearlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;III&lt;br /&gt;Cuando tenía siete u ocho años y llegaba de la escuela corría a meterse en la cama con su abuela. Aprovechaba para mirar los últimos minutos de la novela. Siempre le gustó el pelo y la sonrisa delicada de Andrea del Boca. “Yo, soy Andrea del Boca” le había dicho a Juan un rato antes del primer golpe.&lt;br /&gt;Le gustaban los bucles y el sombrero, ese que usaba con una flor en Celeste, siempre Celeste.&lt;br /&gt;Cuando salió al barrio vestido de mujer por primera vez, pensó en usar ese nombre. Celeste, respondería a quién le preguntase. Pero nadie le habló. La miraban con desconfianza, con miedo, pensó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;IV&lt;br /&gt;Cuando en tercer año lo encontraron en el baño del colegio con un pibe de quinto no la echaron. Lo obligaron a cambiarse de turno, luego de que su madre hablara largamente con los directivos del Normal. Fueron comprensivos le dijo su madre cuando caminaban de regreso hacia su casa.&lt;br /&gt;Pero al mes y medio, sus nuevos compañeros del turno tarde llevaron las amenazas a los hechos y durante una hora libre, había faltado la de química, lo desnudaron y lo empujaron hacia el centro del patio con el cuerpo lleno de moretones y con un cartel en la espalda.&lt;br /&gt;Esto es demasiado señora, le dijeron a su madre cuando le anunciaban que no le renovarían la matricula.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;V&lt;br /&gt;La tercera y cuarta paliza fueron en el mismo día, con algunas horas de intervalo.&lt;br /&gt;Cansada de su casa se escapó a lo de una amiga que le enseñó la calle y la noche. Le mostró dos o tres esquinas que dejaban buena guita y le advirtió que nunca subiera a un auto con más de un hombre. Le hizo caso, pero no imaginó encontrarse con esos tipos. Cuatro turros, pelados y con camperas militares. Cuando se dio cuenta, ya los tenía encima. La patearon en el piso y antes de arrancarle toda la ropa le dijeron que lo iban a matar por puto y por negro. No se acuerda bien qué pasó. Cuando se despertó estaba en una celda. En la comisaría de un barrio desconocido. La ayudó un gordo que le prestó su campera.&lt;br /&gt;Dos canas flaquitos la fueron a buscar. La sacaron de la celda y le pidieron la recaudación. Mariana no sabía de qué le hablaban. Los canas insistieron, querían la plata del día y como Mariana tenía apenas unos pesos se comió la segunda paliza del día.&lt;br /&gt;Terminó vomitando sangre en un patio de tierra, detrás de un galpón.&lt;br /&gt;Su madre la encontró tres días después, temblando de fiebre y con un acta por escándalo en la vía pública.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VI&lt;br /&gt;Tuvo bronca y se llenó de odio. Se metió toda la mandanga que pudo y casi le explota el corazón. Afanó con y sin fierro. Se transformó en otra.&lt;br /&gt;Puta,&lt;br /&gt;chorra,&lt;br /&gt;mechera,&lt;br /&gt;rastrera&lt;br /&gt;Terminó en cana y se volvió el gato más codiciado de Devoto.&lt;br /&gt;Casi le revientan el intestino durante el último motín.&lt;br /&gt;Pero salió.&lt;br /&gt;Y ahora tiene su privado sobre la avenida Santa Fe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;VII&lt;br /&gt;Conoció a Tincho hace algo más de un año y se volvió otra. Una gata de cuerpo divino.&lt;br /&gt;Tincho le calentó la cabeza y la llevó al centro. Le mostró otro camino. Y a Mariana eso le gusta.&lt;br /&gt;Solo te falta eso, te cortás la verga y terminás con el pasado. Se acabó esa vida de mierda y temor.&lt;br /&gt;Serás toda una mujer, le dijo Tincho y le compró los pasajes a Chile.&lt;br /&gt;Mariana lloró toda la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero ahora no quiere operarse.&lt;br /&gt;Es que la semana pasada, en su privado del centro, mientras trabajaba, un tipo le acarició la poronga.&lt;br /&gt;No fue la primera vez.&lt;br /&gt;Pero ayer, el cliente volvió y le dijo que la ama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y Mariana llora, llora toda la noche,&lt;br /&gt;y se siente feliz.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-4899766258004698870?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/4899766258004698870/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2010/12/historias-del-nuevo-siglo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/4899766258004698870'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/4899766258004698870'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2010/12/historias-del-nuevo-siglo.html' title='&lt;em&gt;Historias del nuevo siglo&lt;/em&gt;'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/TRKnMuba1GI/AAAAAAAAAJY/BTVrkitgGzA/s72-c/Gauguin%2B4.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-5947631055744354949</id><published>2010-12-11T16:26:00.000-08:00</published><updated>2010-12-11T16:32:54.760-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Carlos A. Ricciardelli en los medios'/><title type='text'>La tela de la araña, publicación de la UTN</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/TQQXkNPgp6I/AAAAAAAAAJI/RF21XfV6wXs/s1600/la%2Btela.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 284px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/TQQXkNPgp6I/AAAAAAAAAJI/RF21XfV6wXs/s400/la%2Btela.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5549586551624738722" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-5947631055744354949?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/5947631055744354949/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2010/12/la-tela-de-la-arana-publicacion-de-la.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/5947631055744354949'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/5947631055744354949'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2010/12/la-tela-de-la-arana-publicacion-de-la.html' title='La tela de la araña, publicación de la UTN'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/TQQXkNPgp6I/AAAAAAAAAJI/RF21XfV6wXs/s72-c/la%2Btela.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-4396448555672104053</id><published>2010-11-11T14:25:00.000-08:00</published><updated>2010-11-11T14:30:39.917-08:00</updated><title type='text'>Si esa moneda hablara...( parte III)</title><content type='html'>Martín le dijo a su amiga que la quería  (en realidad que le gustaba, y mucho) Ella, le sonrió  y dijo que le agregaba confusión a su confusión. Entonces, ella le agarró las manos con la misma dulzura que semanas atrás le había dicho, es muy lindo Martín, muy lindo eso que leíste.Ahora Martín camina por las paredes esperando que ella le diga algo. Algo más allá de su confusión. Pasan los días y aún no recibe respuesta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-4396448555672104053?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/4396448555672104053/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2010/11/si-esa-moneda-hablara-parte-iii.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/4396448555672104053'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/4396448555672104053'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2010/11/si-esa-moneda-hablara-parte-iii.html' title='Si esa moneda hablara...( parte III)'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-6957355823114486469</id><published>2010-10-25T11:11:00.000-07:00</published><updated>2010-10-25T11:15:02.601-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Homenaje'/><title type='text'>Onetti</title><content type='html'>&lt;object width="480" height="385"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/8BHXrR4QJYM?fs=1&amp;amp;hl=en_US"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowscriptaccess" value="always"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/8BHXrR4QJYM?fs=1&amp;amp;hl=en_US" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="480" height="385"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-6957355823114486469?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/6957355823114486469/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2010/10/onetti.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/6957355823114486469'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/6957355823114486469'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2010/10/onetti.html' title='Onetti'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-4662386847457160133</id><published>2010-09-20T16:23:00.000-07:00</published><updated>2010-09-20T16:28:11.458-07:00</updated><title type='text'>Si esa moneda hablara... (parte II)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/TJftd6qdnlI/AAAAAAAAAIc/msxXaoEwDcI/s1600/Margen+del+Riachuelo.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 528px; DISPLAY: block; HEIGHT: 212px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5519140966585179730" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/TJftd6qdnlI/AAAAAAAAAIc/msxXaoEwDcI/s320/Margen+del+Riachuelo.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se quedó duro, con un aguijón clavado en la garganta que apenas pudo aflojar dándole otro trago a la botella de cerveza. Tardó unos minutos en darse cuenta que molestaba parado ahí, justo en el centro del baile. Y tardó, también unos instantes, envuelto en la confusión, en dejar la fiesta y salir a la noche cerrada. El rocío ablandaba la tierra en algunos de los pasillos embarrando las zapatillas. Rilli caminó sin apuro. Quería despabilarse y encaró hacia el río.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Panameño… ¿dónde te metiste?, recitaba el pibe entre sueños, encorvado contra la pared de la Iglesia. Rilli sacudió la cabeza en una mueca risueña y siguió su rumbo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caminó, caminó un buen rato y llegó hasta la orilla del riachuelo. Se abrió pasó entre los pastos y la basura, buscando un claro que le permitiera acercarse. Lo encontró y se acomodó contra unos escombros frente al agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sonido del río, golpeando espeso contra las piedras, lo fue acunando suavemente hasta llevarlo a otros tiempos. Una hermosa sonrisa apareció en su cara de ojos cansados, cerrados. Un tiempo en donde había sido feliz comenzaba a embriagarlo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-4662386847457160133?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/4662386847457160133/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2010/09/si-esa-moneda-hablara-parte-ii.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/4662386847457160133'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/4662386847457160133'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2010/09/si-esa-moneda-hablara-parte-ii.html' title='Si esa moneda hablara... (parte II)'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/TJftd6qdnlI/AAAAAAAAAIc/msxXaoEwDcI/s72-c/Margen+del+Riachuelo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-6740807391915912799</id><published>2010-09-17T19:58:00.000-07:00</published><updated>2010-09-17T20:07:12.621-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='historias'/><title type='text'>Si esa moneda hablara...</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/TJQrWqz02bI/AAAAAAAAAIU/x1ytIJq8f3w/s1600/car1.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 412px; DISPLAY: block; HEIGHT: 298px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5518083111884478898" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/TJQrWqz02bI/AAAAAAAAAIU/x1ytIJq8f3w/s320/car1.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La noche está en pañales, había dicho el pibe y de un saque se metió toda la mandanga en la napia. Ya está, ahora estamos listos, pronunció mientras arqueaba las cejas con exageración. Se refregó la nariz un par de veces y le dijo a Rilli que lo siguiera. Caminaron un rato rebotando en cada esquina, puteando a los perros que se arremolinaban entre las bolsas de basuras.&lt;br /&gt;¿Dónde estará el panameño? ¿Dónde se habrá metido?, preguntó el pibe, mientras Rilli encendía un cigarro.&lt;br /&gt;¿Dónde se habrá metido?&lt;br /&gt;El pibe estaba duro. Ecléctico en su rumbo no dejaba de preguntarse por el panameño y la bolsa de merca que le había prometido. Rilli se cansó de tantas vueltas y luego de un par de horas se metió en la primera joda que vio. ¡Huu! Sí la noche estaba en pañales como le había dicho el pibe (que dicho sea de paso lo había dejado protestando contra el paredón de la antigua marmolería, convencido que el remolino de perros en celo ocultaban al panameño infiel y deshonesto.) Era de madrugada cuando esquivó una pareja que forcejeaba torpemente para entrarse bajo la fría noche de Barracas. Los pasillos de la villa iban dejando sus restos. Cada tanto, pibitos dormidos sobre la tierra del barrio, arrebujados contra una bolsa o cartones, amontonados de a tres, de a cuatro. Pibitas semi desnudas, manchadas de vómito y dormidas bajo la luna.&lt;br /&gt;El olor a riachuelo aumentaba a cada paso. Rilli se metió en la joda. Unas cuantas bombitas de colores estridentes salpicaban el techo y las paredes de cal. Una música dulzona acompañaba el baile entrado en la noche. Le alcanzaron una botella y Rilli le pegó un trago, largo y profundo. Y entonces la vio. Marina bailaba en medio del patio. Movía el culo de un lado al otro y Rilli creyó que no iba a soportarlo. ¿Cuánto había pasado de aquel tiempo, soleado y hermoso? ¿Cuánto, de aquel cachetazo sonoro ante su joven insolencia que no reconocía tiempo ni lugar? ¿Diez, doce años? Marina bailaba, iba y venía tan linda como entonces.&lt;br /&gt;Martín se acercó y casi pudo olerle el sudor de su cuello, de su cintura desnuda al levantar los brazos para dar una vuelta y volver a menear el culo. Se quedó quieto, mirándola con incredulidad. ¿Es ella, Marina? El ritmo se aceleró de pronto y una gordita que andaba regalada lo agarró de la mano y se lo llevó hasta un rincón. Se demoró más de la cuenta y al regresar al centro del baile alcanzó a verla partir enfundada en un pantalón blanco y de la mano de un dealer. De un viejo y gordo dealer que regaba de mierda la ciudad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-6740807391915912799?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/6740807391915912799/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2010/09/si-esa-moneda-hablara.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/6740807391915912799'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/6740807391915912799'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2010/09/si-esa-moneda-hablara.html' title='Si esa moneda hablara...'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/TJQrWqz02bI/AAAAAAAAAIU/x1ytIJq8f3w/s72-c/car1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-698021378521948119</id><published>2010-08-02T16:22:00.000-07:00</published><updated>2010-08-02T16:33:56.876-07:00</updated><title type='text'>Un asunto</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/TFdVNkXa6aI/AAAAAAAAAIE/2jgcO44di8k/s1600/101_0577.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; FLOAT: left; HEIGHT: 150px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5500959161444919714" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/TFdVNkXa6aI/AAAAAAAAAIE/2jgcO44di8k/s200/101_0577.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿A dónde te has metido? Me preguntó de golpe sin haberme saludado.&lt;br /&gt;¿En dónde estuviste todo este tiempo, eh? ¿Leyendo libritos… haciéndote el tonto? Contestá, eh. ¿O caso te olvidaste que tenemos un asunto?&lt;br /&gt;¡No!, ¡no! Alcancé a responder mientras esquivaba el mamporro que me tiró por la cabeza. No, no me olvidé del asunto, dije, mintiéndole porque me había olvidado por completo del asunto aquel.&lt;br /&gt;Entonces, le avisaste al amigo tuyo. A ese que tenés. ¿Le dijiste o no le dijiste de nuestro asunto?&lt;br /&gt;No, no…&lt;br /&gt;¿No hablaste con el pibe ese? Pero… ¿dónde cuernos te metiste, nene? ¿Otra vez andás con los libritos y los papelitos que escribís a escondida? Si fuera tu viejo… si fuera tu viejo no sabés el mamporro que te metía… y ahí le esquivé un voleo de izquierda mientras me cubría con página 12 la cabeza.&lt;br /&gt;¿Seguís leyendo esas cosas, vos…?&lt;br /&gt;Hablé con Martín, lo interrumpí con brusquedad para imponer autoridad y doblé el diario bajo el sobaco. Hablé el otro día pero aún no pudimos juntarnos. Por lo tanto…&lt;br /&gt;¡Por lo tanto es que nos vamos a quedar sin el asunto! Y yo te voy a cagar a trompadas pendejo y la…&lt;br /&gt;Pero cortela, ¿quiere? Se está poniendo viejo, e insistí con el tono. Si al final tiene razón Margarita…&lt;br /&gt;¿Margarita? ¿Qué te dijo Margarita?&lt;br /&gt;¿Qué me dijo? Nada.&lt;br /&gt;No te hagás el boludo porque te… Trató de tirar un cortito y lo abarajé con la izquierda, pero se me cayó al piso página 12 y eso me hizo calentar.&lt;br /&gt;¿Y sabés qué? ¿Sabés qué? Me dijo que sos un viejo baboso que no parás de mirarle las tetas y que cada vez que intentó decirte los puntos… los datos para el asunto, vos tartamudeabas ahogándote en la saliva y no dejabas de mirarle las tetas, y es por eso que ahora usa poleras y nos priva a todos los pibes de pispearle los pechos. ¡Viejo de mierda!&lt;br /&gt;En ese momento se quedó duro. No sé si fue la reiteración de la palabra teta o eso de viejo de mierda pero quedó petrificado, como si el viento que a veces se levanta en el puerto le hubiese dado justo, justo en el cogote. Duro, así de duro, quedó.&lt;br /&gt;Y, ¿entonces?, balbuceó.&lt;br /&gt;¿Entonces? ¿Entonces? Pregunté a los gritos, sacudiendo el diario que ya estaba manchado y comenzaba a deshojarse. ¿Entonces? ¿Entonces?, seguí vociferando un buen rato mientras se acercaban algunos vecinos.&lt;br /&gt;¿Y entonces nene?&lt;br /&gt;¿Entonces nene? Respondí mirando la contratapa del diario y emparejándolo un poquito. Entonces, con vos, no hay asunto posible. Agarré, di media vuelta y me fui.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-698021378521948119?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/698021378521948119/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2010/08/un-asunto.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/698021378521948119'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/698021378521948119'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2010/08/un-asunto.html' title='Un asunto'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/TFdVNkXa6aI/AAAAAAAAAIE/2jgcO44di8k/s72-c/101_0577.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-8777155187173803066</id><published>2010-07-20T14:15:00.000-07:00</published><updated>2010-07-20T14:18:54.139-07:00</updated><title type='text'>Otra de Sarlo y van...</title><content type='html'>Alcanzo a leer la primera oración –porque me avisan, me piden que lea “la nota de opinión” que salió en el pequeño diario argentino- y no puedo dejar de levantar la vista del monitor. Se volvió gagá, dice Rilli mirando la pantalla por sobre mi hombro. Se volvió gagá, no hay más dudas, repite palmeándome el hombro. ¿Cuándo dijo la última frase inteligente? Antes de bajar las persianas de punto de vista… ¿o ya patinaba?&lt;br /&gt;Mercenario, según el pequeño larousse ilustrado, que se hace por dinero: trabajo mercenario// Que hace pagar sus servicios: soldado mercenario, dice golpeando el libraco con su mano. Que está cerquita de mentecatería…&lt;br /&gt;¿Cómo? Pregunto dándome vuelta.&lt;br /&gt;Que está justito en la columna de al lado. Están en paralelo, en el broli. Parece mentira…&lt;br /&gt;Y era revolucionaria…&lt;br /&gt;Eso dicen…&lt;br /&gt;Y nos hacía pensar, era crítica del poder…&lt;br /&gt;Pero no pudo. Todo por salir en viva…&lt;br /&gt;No, ¿vos creés?&lt;br /&gt;Se va juntar con La grande a almorzar un día de éstos.&lt;br /&gt;(…)&lt;br /&gt;¿Tenés algo de Bioy? Me agarró ganas de leer la Guerra del cerdo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-8777155187173803066?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/8777155187173803066/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2010/07/otra-de-sarlo-y-van.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/8777155187173803066'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/8777155187173803066'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2010/07/otra-de-sarlo-y-van.html' title='Otra de Sarlo y van...'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-7025744286597550249</id><published>2010-07-07T17:56:00.000-07:00</published><updated>2010-07-07T18:00:34.080-07:00</updated><title type='text'>Otra vez, como ayer</title><content type='html'>Acercarse a una cancha de fútbol durante una noche minutos antes de un partido es algo maravilloso: desde lejos las luces que desprende el estadio la envuelven en un halo mágico y del centro mismo emana la voz del estadio anunciando jugadores y números; mientras que las tribunas dialogan una historia llena de mitos y leyendas. En las puertas cientos de personas se arremolinan bajo una lluvia de papelitos que se escapan de las tribunas a las calles.&lt;br /&gt;Ayer volví a ser chico de nuevo. Aturdido por la fiebre apagué el televisor finalizando el primer tiempo de Huracán – Independiente y luego de unos minutos de zozobra pude concentrarme en el canto de las tribunas. Vivo a tres cuadras del Ducó, el Palacio, apenas cincuenta metros más lejos que cuando niño. Y ayer, como entonces, cuando por algún extraño motivo no me dejaban ir a la cancha, armé el partido en mi cabeza con los sonidos que viajaban de la misma. Como un Ulises del arrabal porteño quedé nuevamente prendido al canto de las tribunas. &lt;br /&gt;Luego de un comienzo peleado, disputado, el diálogo se volvió encantador. El ida y vuelta en las tribunas me transmitía confianza. Salvo un error, no podíamos perder. El canto era elocuente, si hasta creí escuchar un gol.&lt;br /&gt;Finalizado el partido y cuando las voces se arremolinaban bajo mi ventana describiendo jugadas entre insultos y carcajadas, encendí el televisor. Me latía la frente y tenía seca la boca. Sin embargo las imágenes de las mejores jugadas se parecían en mucho a las dibujadas en mi cabeza. Entonces, apagué de nuevo el televisor y me dormí feliz.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-7025744286597550249?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/7025744286597550249/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2010/07/otra-vez-como-ayer.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/7025744286597550249'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/7025744286597550249'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2010/07/otra-vez-como-ayer.html' title='Otra vez, como ayer'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-1636264191048378803</id><published>2010-06-13T14:47:00.000-07:00</published><updated>2010-06-13T14:54:42.058-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><title type='text'>Africa, pequeño homenaje al vientre de la humanidad</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/TBVTAWHnqTI/AAAAAAAAAH0/42aQ5aMPTAw/s1600/africa.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 274px; DISPLAY: block; HEIGHT: 302px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5482379386796091698" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/TBVTAWHnqTI/AAAAAAAAAH0/42aQ5aMPTAw/s320/africa.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/TBVSl9RW8dI/AAAAAAAAAHs/1xwMIVlKqB0/s1600/africa0.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 383px; DISPLAY: block; HEIGHT: 377px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5482378933449454034" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/TBVSl9RW8dI/AAAAAAAAAHs/1xwMIVlKqB0/s320/africa0.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Y&lt;/span&gt; entonces sólo hacía falta el viento,&lt;br /&gt;una pequeña brisa convertida en soplo divino&lt;br /&gt;que arrastrara las cenizas de esta fogata inútil&lt;br /&gt;a la vera del río, al costado de tu cuerpo.&lt;br /&gt;Fue entonces cuando entendimos&lt;br /&gt;que la noche era otra,&lt;br /&gt;sin miedo&lt;br /&gt;y sin piedad,&lt;br /&gt;nos recorrió el espectro de aquellos simios&lt;br /&gt;antiguos&lt;br /&gt;-que la soberbia humana&lt;br /&gt;llamó prehistóricos-&lt;br /&gt;como si acaso vos y yo fuéramos historia,&lt;br /&gt;así con mayúsculas,&lt;br /&gt;y fuésemos otros,&lt;br /&gt;y quisiéramos extirparnos de nosotros mismos.&lt;br /&gt;Imposible.&lt;br /&gt;Los agujeros están ahí, y&lt;br /&gt;África está en nosotros.&lt;br /&gt;En la memoria del cuerpo,&lt;br /&gt;en la cadena multiplicada&lt;br /&gt;en el esperma de aquel simio.&lt;br /&gt;A pesar del tiempo,&lt;br /&gt;aún resisten en cada cuerpo,&lt;br /&gt;los rastros de Olduvai. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="color:#990000;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-1636264191048378803?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/1636264191048378803/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2010/06/africa-pequeno-homenaje-al-vientre-de.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/1636264191048378803'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/1636264191048378803'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2010/06/africa-pequeno-homenaje-al-vientre-de.html' title='Africa, pequeño homenaje al vientre de la humanidad'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/TBVTAWHnqTI/AAAAAAAAAH0/42aQ5aMPTAw/s72-c/africa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-6838351047502284144</id><published>2010-04-09T17:19:00.000-07:00</published><updated>2010-04-09T17:26:55.156-07:00</updated><title type='text'>Goles son amores!</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S7_Fl-FAWKI/AAAAAAAAAHk/QuWKq_x8ayE/s1600/Ren%C3%A9.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 114px; DISPLAY: block; HEIGHT: 164px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5458298529506154658" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S7_Fl-FAWKI/AAAAAAAAAHk/QuWKq_x8ayE/s320/Ren%C3%A9.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El grito desgañitado del locutor anticipó los disparos al aire que comenzaron a sonar por todo el barrio. Era la Copa América y las esperanzas se renovaban en cada gol guaraní. Cinco goles fueron esa noche y la balacera arreció hasta bien entrada la madrugada. Apenas era la primera ronda, el debut ante Ecuador o Colombia no podía ser más auspicioso. Un seleccionado más débil, pero el motivo era bueno para festejar. Cuando los tiros se fueron apagando comenzó la cumbia paraguaya, romántica y con cuerdas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dimos una vuelta por la casa de Tito y Noelia. La cumbia dulzona se escuchaba de lejos mezclándose entre sapukáis y tiros aislados. Al llegar nos sorprendió una fiesta: decenas de camisetas albirrojas se agitaban al ritmo de la cachaca y las chichis, revoleando sus caderas... Como si faltara algo, de pronto aparecieron tres gordos disfrazados de Chilavert que al grito de ¡Viva el pororó! comenzaron a repartir cerveza y faso. ¡Qué noche hermanito! ¡Cuánta locura y alegría contenida! Todo estalló de golpe, con la palomita del Changui Cáceres y el primer gol. Si hasta Rilli lo gritó y eso que andaba entretenido en otra cosa, haciéndose el galán no paraba de piropearla a la Lore que se había puesto una mini blanca bordeando el escándalo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Meta arpa y trencito en medio de los pasillos. Meta cumbia y bailongo hasta tarde, bien tarde. Eso sí, se complicó la vuelta. Al otro día había que laburar, era jueves y no nos habíamos acostado. Bueno, acostado sí pero no dormimos. Si había tanta alegría que nos convencimos que el tiempo había sido abolido y el Paraíso anclaba, definitivamente en la villa. A la obra no fue nadie, puteaba el capataz a más no poder. Otra que la enfermedad de los lunes, era el festejo del campeón.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-6838351047502284144?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/6838351047502284144/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2010/04/goles-son-amores.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/6838351047502284144'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/6838351047502284144'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2010/04/goles-son-amores.html' title='Goles son amores!'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S7_Fl-FAWKI/AAAAAAAAAHk/QuWKq_x8ayE/s72-c/Ren%C3%A9.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-6643076984232708812</id><published>2010-03-18T17:24:00.000-07:00</published><updated>2010-03-18T17:30:22.796-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><title type='text'>24 de marzo de 1976: 34 años de lucha</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S6LFJrzO9fI/AAAAAAAAAHc/vvWfJX6Ptss/s1600-h/30000-desaparecidos-aurelio.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 233px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5450135269238830578" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S6LFJrzO9fI/AAAAAAAAAHc/vvWfJX6Ptss/s320/30000-desaparecidos-aurelio.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;PALOMAS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sol entraba oblicuo por la ventana, cuando el hombre calentaba, al fuego de una vieja y destartalada cocina, el agua para el mate. Paseó, sin intención, la vista por sobre los techos de lata y pensó en la miseria del barrio. Acomodó la yerba en la calabaza y echó un primer y humeante chorro de agua. Ahí hundió la bombilla cuando unos ruidos le llamaron la atención. Despreocupado se asomó por la ventana y observó como decenas de palomas se apiñaban sobre unos trozos de pan. Otra vez la vieja del séptimo, pensó y volvió su atención al mate y al agua. Se cebó y tomó un primer mate mientras se entretenía mirando comer y pelear a dos grandes palomas. Hacía varios meses que vivía en ese departamento y nunca, salvo cuando Facundo corría hacia el balcón señalando las palomas al grito de ¡uh! ¡uh! Y él, su padre, corría a atajarlo antes de llegar a la puerta, les había prestado demasiado tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las palomas, que habían terminado con las migas de pan, caminaban en círculos picoteando aquí y picoteando por allá. Es cierto eso de que arrastran el ala, pensó al ver el cotejo de un macho bastante maltrecho a una delgada y casi blanca paloma. Sin darse cuenta caminó hacia el balcón y les arrojó unos pedazos de galletitas que trituró entre sus dedos. Sobre el techo del depósito las palomas volvieron a arremolinarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto escuchó murmullos, una voz quejosa, dolorida de mujer mascullando insultos. Las palabras, los insultos fueron creciendo de a poco hasta mostrar las carnes enjutas de la mujer. “La muerte es injusta” decía a viva voz, alzando un brazo y caminando en círculos por la terraza. “Es muy injusta, y más ahora, en estos tiempos, y yo que estoy sola, muy sola...” decía la vieja caminando hacia las palomas. Sus piernas flacas y amarillas, manchadas de várices, temblaban a cada paso bajo un camisón hecho hilachas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mujer caminó unos pasos y quedó en el centro de las palomas. Estas dejaron de comer. El hombre se acercó aún más a la baranda del balcón y la miró, sin esconderse, de frente. Pero ella no lo vio. Dos palomas que estaban en un balcón vecino se posaron en los hombros de la mujer, que ahora mascullaba palabras desconocidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“¿Cómo pudo ocurrir? ¿cómo? Yo tan joven fui, tan hembra... parí cuatro críos, tres machitos. Todos míos, de mi carne, todos...”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sol había comenzado a ocultarse tras los edificios y deformaba la silueta de la vieja que sombreaba el techo de chapa y membrana. Cuatro, o cinco palomas habían llegado volando de otro edificio y le tironeaban del camisón. “La plaga, las siete plagas que asolaron Egipto, acá, fueron tres. No fue necesario más. Y yo que estoy tan sola...”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De pronto se oscureció el cielo. Fue sólo un momento. Cientos de palomas aleteando fueron descendiendo y acomodándose en el círculo que trazaba la vieja en su andar. Pasaba el tiempo y la mujer y las palomas continuaban girando. Algunos vecinos se molestaron y pidieron silencio. Otros querían enterarse y pedían silencio a los que pedían silencio. Y poco a poco se fueron abriendo todas las ventanas, y los balcones se llenaron de vecinos. Entones Facundo, que había llegado en brazos de su madre, corrió hasta el balcón señalando a las palomas. Cuando se abrieron todas las ventanas, la vieja dejó de caminar en círculos, avanzó feliz y se echó a volar entre los edificios seguida por cientos y cientos de palomas. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-6643076984232708812?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/6643076984232708812/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2010/03/24-de-marzo-de-1976-34-anos-de-lucha.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/6643076984232708812'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/6643076984232708812'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2010/03/24-de-marzo-de-1976-34-anos-de-lucha.html' title='24 de marzo de 1976: 34 años de lucha'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S6LFJrzO9fI/AAAAAAAAAHc/vvWfJX6Ptss/s72-c/30000-desaparecidos-aurelio.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-2146795927800142283</id><published>2010-03-07T10:15:00.001-08:00</published><updated>2010-03-07T10:17:24.305-08:00</updated><title type='text'>Chile duele: la caída de la careta liberal</title><content type='html'>&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 115%; FONT-SIZE: 16pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 115%; FONT-SIZE: 12pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Durante las primeras horas posteriores al terremoto sufrido en Chile, las imágenes oficiales transmitidas al mundo mostraban a una presidenta dinámica al frente de todos sus ministros repartiendo las distintas regiones a recorrer y asistir. Chile se mostraba, ante una terrible catástrofe, ordenado y preparado, con las fuerzas necesarias para poder enfrentar la enorme catástrofe sufrida. Una gran nación poniendo en funcionamiento todos sus músculos y su moral para salir con dignidad del terrible momento. Las cadenas noticiosas enseñaban al mundo como el Chile exitoso económicamente, el Chile ciudadano que honra a las instituciones democráticas y que atraviesa los cambios de colores políticos sin traumas ni odios revanchistas, tenía las armas suficientes para encarar las dolorosas tareas de ayuda a la población y encarar eficientemente la reconstrucción posterior del país.&lt;?xml:namespace prefix = o ns = "urn:schemas-microsoft-com:office:office" /&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 115%; FONT-SIZE: 12pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Pero, con el correr de los días las noticias fueron cambiando. El dolor aumentaba con el crecimiento de víctimas fatales y las propias fuerzas no alcanzaban. Lentamente, Latinoamérica comenzó a enviar ayuda. Y de golpe, sin que nadie lo esperase, desde los escombros y el llanto comenzaron los saqueos. Miles de hermanos, acorralados por el dolor y la miseria, se lanzaron a las calles.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 115%; FONT-SIZE: 12pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;“Se llevaron todo, ropa, microondas, juguetes, ropa fina…” “¡Había familias enteras robando!” Ahora, una semana después, sabemos que los saqueos comenzaron el mismo día del terremoto y cuando se volvieron incontrolables, lo anunciaron públicamente. “Fue como conocer una parte nuestra, oculta, que parecía que no existía. Es que pasó el primer día y fue generalizado, masivo.”&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 115%; FONT-SIZE: 12pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Conocí Chile en 1997, en pleno milagro económico celebrado por los chicago boys de ambos lados de la cordillera. Durante un verano recorrí algunas ciudades y regiones del &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;hermoso País del Cobre&lt;/i&gt; y una extraña sensación envolvió aquellos días. Por un lado, Santiago, Viña y Valparaíso eran la meca del orden ciudadano: calles limpias y ordenadas, negocios brillantes y shopping repletos. Un servicio de subterráneos (que por momentos emerge sobre la superficie) maravilloso y aún envidiable; y todo vigilado minuciosamente por carabineros de fama incorruptible. Sin embargo recorrer Santiago desde Los Condes hasta la estación Mapocho era áspero (el calificativo me lo regaló una amiga que había echo los mismos caminos unos años antes). No sólo cambiaban los edificios y sus alturas, sino los rostros y las expresiones de sus caras. Una constante, los carabineros incorruptibles y su atenta mirada.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 115%; FONT-SIZE: 12pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Luego, viajé hacia la costa y subí unos kilómetros hasta La Serena. En todos lados se repetía la misma sensación, una sociedad ordenada y respetuosa de todas las normas ciudadanas bajo la siempre atenta mirada de los carabineros. Sin embargo a pocos kilómetros de los centros urbanos se vislumbraba otro Chile, el de los cerros, los pastores de cabras y los rostros oscuros, curtidos de pescadores, obreros y mineros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 115%; FONT-SIZE: 12pt"&gt;“Esta gueno el Pablo, y ¿la Gabriela?” &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 115%; FONT-SIZE: 12pt"&gt;Me preguntaron en una de las colas para entrar en la casa de Isla Negra. Y enseguida pregunté quién había recuperado las casas de Pablo. Entonces bajaron la voz, casi susurrando me explicaron &lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;“después que se fue pinocho, con mucho esfuerzo y a través de fundaciones españolas comenzaron a recomponer todo”. &lt;/i&gt;¿Siempre hay tanta gente?, continué. Y bajando aún más la voz, susurró: “&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;sigue siendo un símbolo de resistencia.”&lt;/i&gt; El temor era lógico –aunque en aquella época lo juzgué exagerado- había carabineros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 115%; FONT-SIZE: 12pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Muchos de los que trabajamos en educación desde una concepción popular sabemos que cuando nos toca retirarnos del lugar, la comunidad tuvo que haber desarrollado su potencial comunitario. Establecer y fortalecer sus lazos solidarios. No progresa uno sino progresa la comunidad, el barrio. Si esto no ocurre y continúa el sálvese quién pueda, hemos fracasado. La base del capitalismo es el individuo llevado al extremo. El liberalismo es el individualismo mesiánico, el festejo de la salvación personal y si esto es a costa de mis hermanos no importa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN: 0cm 0cm 10pt" class="MsoNormal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 115%; FONT-SIZE: 12pt"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;"&gt;Chile duele. Me duele el sufrimiento del pueblo chileno como me duele el del pueblo haitiano, palestino o iraquí. Pero el tremendo terremoto de la semana pasada no sólo se llevó cientos de vidas, también se llevó otra de las máscaras del liberalismo con que encubre nuestro verdadero rostro.&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt; &lt;span style="mso-spacerun: yes"&gt;   &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal"&gt;&lt;span style="LINE-HEIGHT: 115%; FONT-SIZE: 16pt"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-2146795927800142283?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/2146795927800142283/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2010/03/chile-duele-la-caida-de-la-careta.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/2146795927800142283'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/2146795927800142283'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2010/03/chile-duele-la-caida-de-la-careta.html' title='Chile duele: la caída de la careta liberal'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-3390638292171091900</id><published>2010-02-07T14:18:00.000-08:00</published><updated>2010-02-07T14:24:53.088-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='(1) Radar'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='domingo 7/2/2010. Página/12'/><title type='text'>Palabras maestras: Noticias (1)</title><content type='html'>Por Vicente Battista&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace algunos años en la Feria del Libro me tocó integrar una mesa redonda en la que se discutía la libertad de prensa. En esa oportunidad señalé que los organizadores de la mesa se habían equivocado a la hora de convocar a los participantes. Dije que en lugar de invitar a distintos periodistas que trabajábamos en diferentes medios, tendrían que haber invitado a los propietarios de esos medios, ya que eran ellos quienes realmente digitaban la libertad de prensa. Sigo pensando lo mismo.&lt;br /&gt;León Bloy era poco gentil con el periodismo, lo llamaba: “el mingitorio de la literatura”. Ernesto Sabato, que tiene algunos puntos de coincidencia con el escritor francés, aconsejaba a los jóvenes escritores que trabajaran en una ferretería antes que en la redacción de un diario. Acerca del juicio de Bloy no vale la pena decir nada: está invalidado desde su propia enunciación. En cuanto al consejo de Sabato, casi todos los grandes autores alguna vez ejercieron como periodistas. Esa práctica no afectó su escritura, hasta puede decirse que contribuyó a mejorarla. No creo que la venta de tornillos y papel de lija perfeccione la prosa de nadie.&lt;br /&gt;El “Yo Acuso”, de Emile Zola, publicado el 13 de enero de 1898 en la primera plana de L’Aurore, probó la inocencia del capitán Alfred Dreyfus. La investigación del escándalo Watergate, realizada por Carl Bernstein y Bob Woodward en el Washington Post provocó la renuncia del presidente del país más poderoso de la Tierra. Uno y otro caso se citan con republicano entusiasmo toda vez que se habla de periodismo independiente. ¿Independiente? Zola intentó publicar su célebre carta en Le Figaro, pero ese diario se negó a hacerlo, simplemente porque no adhería a la línea política que esa carta sustentaba. ¿El Washington Post hubiese publicado esa investigación en caso de haber mantenido relaciones cordiales con la administración Nixon?&lt;br /&gt;La revista Noticias convocó a un jurado de notables, entre quienes estaban Nelson Castro, Magdalena Ruiz Guiñazú, Marcos Aguinis, Jorge Lanata, Beatriz Sarlo, Alfredo Leuco y Joaquín Morales Solá, para decidir cuál era el peor y cuál el mejor periodista del año. Como mejor eligieron a Joaquín Morales Solá (¿él se habrá abstenido?) y como peor a Orlando Barone. El resultado no sorprende: los periodistas que integraban el jurado son opositores al actual gobierno y Barone, bien se sabe, lo apoya abiertamente. Tampoco debería sorprender que los miembros de ese magno jurado compartan la doctrina de los medios para los que trabajan, cada cual es dueño de profesar la ideología que mejor le plazca o más le convenga. Lo que no me parece correcto es que se autoproclamen “independientes”. Cada vez que les oigo mencionar esa palabra, fatalmente recuerdo aquella vieja publicidad de RCA Victor: el perrito frente a la victrola atento a la voz de su amo.&lt;br /&gt;El 16 de octubre de 2009 un grupo de manifestantes en Jujuy arrojó huevos sobre la figura del senador radical Gerardo Morales. Como consecuencia de ese hecho repudiable, Morales visitó distintos programas de TV y en todos ellos denunció a Milagro Sala como autora intelectual del atentado. Con el fin de reforzar su denuncia acusó a Milagro Sala de pegar a las mujeres, de practicar tiro al blanco y de contar con un ejército armado de cerca de 500 personas. No presentó una sola prueba de esas imputaciones. El mejor periodista del año obvió pedirle alguna evidencia de lo que el senador afirmara. Se limitó a poner cara de asombro y a farfullar alguna frase ininteligible de indignación. Los otros periodistas independientes que también lo entrevistaron repitieron el gesto. Ninguno de ellos cumplió con una norma básica de la profesión: preguntar, aunque esa pregunta incomode.&lt;br /&gt;Hace un par de domingos, Néstor Kirchner fue el invitado especial de 678. Un programa de indudable apoyo al Gobierno, que entre otras cosas neutraliza, con buen humor, los ataques que formula la llamada corporación mediática. El conflicto Redrado era la noticia del día, en consecuencia uno de los panelistas le preguntó por qué lo habían puesto al frente del Banco Central siendo, como era, un Golden Boy, integrante del Grupo Chicago. Kirchner, rápido de reflejos, dijo que en aquella oportunidad no les quedó sino mover esa ficha, con el fin de no alarmar más de la cuenta a los grupos económicos; incluso hizo una broma: “¡No podíamos poner a Kunkel!”. Me reí del chiste y aguardé la lógica siguiente pregunta: “¿Por la misma razón ahora piensan nombrar a Mario Blejer, también hombre del Grupo Chicago y ex funcionario del FMI?”. Esa pregunta jamás se hizo. No es saludable copiar los gestos de la corporación mediática.&lt;br /&gt;El 27 de mayo de 1957 Rodolfo Walsh publicó en el semanario Mayoría la primera entrega de lo que iba a ser Operación Masacre. Una junta militar gobernaba el país y Walsh se disponía a denunciar los fusilamientos de civiles ordenados por quienes presidían esa junta: el general Aramburu y el almirante Rojas. Los grandes medios guardaban respetuoso silencio: ser opositor se podía pagar con la vida. El texto de Walsh, además de fundar un subgénero literario, se iba a constituir en una muestra cabal de genuino periodismo. Los tiempos son distintos, lo sé, y lejos estoy de hacer comparaciones, pero me atrevería a asegurar que un jurado de notables “independientes” de aquella época no hubiera vacilado en nombrar a Rodolfo Walsh el peor periodista del año.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-3390638292171091900?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/3390638292171091900/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2010/02/palabras-maestras-noticias-1.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/3390638292171091900'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/3390638292171091900'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2010/02/palabras-maestras-noticias-1.html' title='Palabras maestras: Noticias (1)'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-4710382284427945958</id><published>2010-01-09T07:20:00.000-08:00</published><updated>2010-01-09T07:41:17.232-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Homenaje'/><title type='text'>Para  mi dulce consuelo</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S0ihTlEJJRI/AAAAAAAAAGc/P_nbXrBSyLY/s1600-h/onetti.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 232px; DISPLAY: block; HEIGHT: 303px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5424763108906837266" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S0ihTlEJJRI/AAAAAAAAAGc/P_nbXrBSyLY/s400/onetti.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;&lt;strong&gt;Onetti&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;, autor de las novelas &lt;span style="font-size:130%;"&gt;El pozo &lt;/span&gt;(1939) y &lt;span style="font-size:130%;"&gt;La vida breve &lt;span style="font-size:85%;"&gt;(1950)&lt;/span&gt;,&lt;/span&gt; &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;color:#ff0000;"&gt;&lt;em&gt;verdadera bisagra en la &lt;strong&gt;literatura del siglo XX.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buscando unos malditos papeles, metido entre el polvo y el bochorno de fin de año encontré casi sin buscar unos viejos suplementos culturales de Página 12. Suplementos de los viejos tiempos en donde se llamaba Primer Plano en el indisimulable homenaje a la vieja y sesentista revista argentina. Junio del 94, acababa de morir en Madrid Juan Carlos Onetti y el suplemento titulaba Onetti por Onetti debajo de un dibujito de Rep donde mostraba el alma del viejo ascendiendo desde su cama al cielo. No faltan en el dibujo los libros, la botella de whisky, ni el humo subiendo de un cigarrillo a medio fumar. Quince años, pensé; cien de su nacimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Metido en la cama y como estaba, desnudo junto a mi compañera, estiré el brazo y manoteé de la pila de libros y papeles por leer (aumentan día a día acumulando tierra e impotencia) el suplemento cultural. Entonces, fue imposible soltarlo, una y otra vez las frases y la fina ironía del Viejo volvían a atraparme como aquella vez frente a mi primera lectura: Juntacadáveres, encerrado en el almacén y aferrado a una cerveza que no aguantó tanta potencia y terminó estrellada contra la pileta del baño. Onetti vuelve con la fuerza de lo bello que se sabe bello aunque sea tragedia y perdición, Onetti vuelve con la contundencia de la vida y su inevitable corrupción, con las miserias humanas y sus pequeñas resistencias, grandes gestos de rebeldía y expiación; porque como ya fue escrito lloverá siempre sobre los cuerpos humanos, tan sencillamente humanos, cansados de trajinar la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El suplemento amarillea 8 carillas y está dedicado a él. Salvo las novedades literarias y los “más vendidos”; el resto, todo es de él. Una muy buena entrevista de Ramón Chao y cinco reflexiones en las plumas de Soriano, Briante, Febro, Graña y Viau. El final, en la contratapa bautizada Pie de página hay una foto central del Viejo en la cama. Primerísimo plano de su cara. Una foto de sus últimos años, barbudo, ojos saltones, hinchado… Onetti mira fijo a la cámara, me mira. Y en esos ojos está contenido su angustioso saber, la confirmación de toda su obra que recitará a modo de síntesis en el final de la entrevista: pobres triunfos pasajeros…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tres relatos, inéditos a esa altura del mundo, enmarcan la foto: Bichicome, Las tres de la mañana y Los besos. Tres cuentos finales que trabajan sobre la pérdida de la infancia, la libertad y de la vida, tres golpes al cuerpo, directos. Tres cuentos breves y nock out! Trastabilla en mi memoria la imagen lenta de Dempsey cayendo fuera del ring ante el golpe demoledor del argentino Firpo. Se dibuja una y otra vez en mi cabeza el cuerpo pesado, blancuzco resbalándose entre las cuerdas. (…) pobres triunfos pasajeros… hasta la vuelta a empujones del norteamericano al cuadrilátero, y después el mach se vuelve onettiano. Sólo faltó que se acercara al púgil caído “(…) impávida, la muy puta, la muy atrevida, para besarle la frialdad de la frente (…) dejando entre la horizontalidad de las tres arrugas una pequeña mancha de carmín.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A Onetti lo conocí por mi hermano mayor, allá por el 94, semanas antes de su muerte aparecida en la sexta de Crónica y leída de pie, a las apuradas, en el Stella Maris de Constitución.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-4710382284427945958?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/4710382284427945958/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2010/01/para-mi-dulce-consuelo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/4710382284427945958'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/4710382284427945958'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2010/01/para-mi-dulce-consuelo.html' title='Para  mi dulce consuelo'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S0ihTlEJJRI/AAAAAAAAAGc/P_nbXrBSyLY/s72-c/onetti.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-2658184554916174040</id><published>2010-01-04T18:13:00.000-08:00</published><updated>2010-01-04T18:28:31.884-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesia'/><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='invierno del 99'/><title type='text'></title><content type='html'>Sí en ronda de amigos se me impusiera la desesperada tarea de contar tu belleza, sonreiría con entusiasmo y emprendería una empresa destinada al fracaso. No encuentro forma de hacerlo. No hay modo. Pediría paciencia y espacio en la mesa para garabatear. Intentar dibujarte. Trataría de atrapar algunos rasgos, algunas líneas... Trabajaría con tinta china, pluma y canson blanco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Trazaría sólo algunas marcas, intentaría narrarte de perfil, de tres cuarto. Algunas pocas líneas dibujando o intentando definir límites, contornos difusos. Pondría el acento en tus ojos, los haría profundos y fuertes, como otro lugar por donde entrar en vos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasarían las horas y continuaría intentando, tropezando y corrigiendo, en el afán torpe y loco de tenerte, de atraparte...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-2658184554916174040?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/2658184554916174040/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2010/01/si-en-ronda-de-amigos-se-me-impusiera.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/2658184554916174040'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/2658184554916174040'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2010/01/si-en-ronda-de-amigos-se-me-impusiera.html' title=''/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-6221808950547590384</id><published>2009-12-19T13:32:00.000-08:00</published><updated>2009-12-19T13:35:54.499-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Reflexiones'/><title type='text'>Palabras maestras</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Ángel Rama: &lt;span style="color:#33cc00;"&gt;lecturas&lt;/span&gt; de un pasado &lt;span style="color:#009900;"&gt;presente&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="color:#009900;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El paisaje preferido de la sociedad de consumo (la alegría de su burguesía) es el “supermercado”. La apetencia de la propiedad, el ejercicio del placer de la mesa, el poder de comprar, la acumulación de bienes, la asepsia del enlatado. Es visiblemente la “clase media ascendente” y responde a su concupiscencia que recién comienza a ser saciada, pues la alta burguesía dispone de otros circuitos más exigentes (desde botillerías hasta boutiques) donde ejercer sus demandas. La grosería del espectáculo, si bien se mira, corresponde a todavía vastas y urgidas apetencias de disfrutes terrenales. Y cuando en el supermercado aparecen cuadros o libros, este nivel primario (pero que se esfuerza por ascender) se revela en su franca elementalidad. Ralph Nader podría discutir los productos materiales que se ofrecen a estas gentes y evidenciar como se les engaña o explota. En el rubro artístico podríamos hacer una investigación parecida viendo estos cuadros en los supermercados: más que engañarlos, se les deforma siguiéndolos por su misma trayectoria original, es decir, apoyándose en su paupérrima preparación cultural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Caracas, 3 de octubre de 1974&lt;br /&gt;Diario 1974-1983&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-6221808950547590384?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/6221808950547590384/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2009/12/palabras-maestras.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/6221808950547590384'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/6221808950547590384'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2009/12/palabras-maestras.html' title='Palabras maestras'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-152078308124040154</id><published>2009-11-11T16:01:00.000-08:00</published><updated>2009-11-11T16:06:31.264-08:00</updated><title type='text'>Crónicas villeras, el comedor</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/SvtRESaBYNI/AAAAAAAAAFs/k7eP8D2BBJE/s1600-h/nena+villa.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 150px; height: 100px;" src="http://4.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/SvtRESaBYNI/AAAAAAAAAFs/k7eP8D2BBJE/s320/nena+villa.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5403001312063348946" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Disculpe doña, ¿habrá algún lugarcito más? Somos dos.&lt;br /&gt;-Rilli, ¿qué vas a hacer? –me preguntó Felisa, la encargada de los almuerzos en La tacita. Uno de los trece comedores del barrio que florecieron luego del 2001.&lt;br /&gt;-Me arreglo, no hay problema- respondí ante las cejas arqueadas de la mujer y las miradas lastimosas de los recién llegados. No los conocía. Dijeron que eran de Zavaleta.&lt;br /&gt;-Gracias –alcance a escuchar mientras me corría a un costado. Había comenzado a llover y las chapas nuevas no habían llegado.&lt;br /&gt;-La próxima semana, con los planes...&lt;br /&gt;Apenas el vapor de la sopa comenzó a desparramarse comenzaron a llegar los pibes, corriendo, moqueando los primeros fríos del otoño. Los pelos duros, desteñidos en carcajadas y los gritos de algunas madres que se acercaban con panes y ollas vacías.&lt;br /&gt;Manoteé un pancito y me fui yendo. Saludé a Felisa prometiendo que volvía para los mates. Salí hacia dentro del barrio, caminé bajo una llovizna molesta y doblé en el pasillo de la Leti. Los pibes seguían en la misma esquina, más flacos, más viejos que anoche. Esta vez no me saludaron, no me vieron. Ahora llovía con más fuerza. Me paré bajo unos techos desparejos para resguardarme del agua. Poco a poco el barrio se llenó de charcos pintando las zapatillas, los pantalones de barro. Apuré el paso, salté un par de zanjas, pasé por la escuela y llegué hasta Iriarte. Zigzagueé hasta Luna y me demoré en el humo de  unos chori recalentados. Paré a comer.&lt;br /&gt;Poco a poco el barrio comenzó a dormirse. El puesto de Chano empezó a vaciarse y el pibe que lo ayuda comenzó a limpiar la parrilla. Me acurruqué contra la pared y terminé de a poco el vino. El tiempo fue deteniéndose al ritmo de una cumbia dulzona. Creo que me dormí porque de pronto el estruendo de un patrullero me sacudió violentamente. Unos pibes corrieron entre los pasillos y más canas cayeron haciendo sonar las sirenas. En pocos segundos la modorra del barrio se transformó en hormiguero febril. Corrieron todo tipo de versiones: que los transas de la otra cuadra, que se agarraron los pibes del fondo, que venían corriendo a dos que no son del barrio... Me desperecé entre la gente y fui saliendo del tumulto y las distintas versiones. Crucé al puesto de Doña Ramona a comprar unas hierbas para la digestión y me volví caminando hacia el comedor. Era la hora de tomar unos mates.&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-152078308124040154?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/152078308124040154/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2009/11/cronicas-villeras-el-comedor.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/152078308124040154'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/152078308124040154'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2009/11/cronicas-villeras-el-comedor.html' title='Crónicas villeras, el comedor'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/SvtRESaBYNI/AAAAAAAAAFs/k7eP8D2BBJE/s72-c/nena+villa.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-5844173542245376025</id><published>2009-10-10T18:24:00.000-07:00</published><updated>2009-10-10T18:33:09.899-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Narrativa'/><title type='text'>Cantegriles -crónicas villeras-</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/StE06Kp_fXI/AAAAAAAAAFk/UfttbkJHq1c/s1600-h/car3.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; DISPLAY: block; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5391148402836733298" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/StE06Kp_fXI/AAAAAAAAAFk/UfttbkJHq1c/s320/car3.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/StE0r8rq6pI/AAAAAAAAAFc/UA3ZUMY3ju0/s1600-h/car4.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; FLOAT: left; HEIGHT: 150px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5391148158567508626" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/StE0r8rq6pI/AAAAAAAAAFc/UA3ZUMY3ju0/s200/car4.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Postales&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al cruzar las vías de la estación Buenos Aires el paisaje se parte en dos, una estrecha franja de hilos metálicos separa un mundo del otro. Cruzar por detrás de la cancha de Huracán puede convertirse en toda una aventura para cualquier desprevenido. Un enorme cartel anuncia desde hace varios meses, bajo las siglas ONABE, el progreso que se resiste a llegar. El espacio, unas cuantas manzanas abandonadas, baldíos antiguamente ocupados por barracas y depósitos que secundaban las vías de un tren de carga, abandonado a la desidia y el desguace liberal de los noventa, fue escena hace apenas unos meses de una disputa entre vecinos hambrientos, vivillos y mediopelos de un barrio pobre que no quiere parecerse a sí mismo. &lt;br /&gt;Cruzás las vías esquivando charcos, y entre los pastizales –que pueden llegar hasta los dos metros de altura– grupitos de pibes, flacos, refriegan sus narices en los puños gastados; un obrero de bolsito al hombro y espaldas dobladas negocia una fellatio tras los galpones. Cruzás, y si andás con suerte, tal vez comiences a escuchar las voces del ascenso: Barracas recibe a Cambaceres en la cuarta fecha del clausura y unos cuantos papelitos se esparcen entre las vías y el descampado. Después vienen otras vías más, las de Amalita y el carguero de cemento y cal. Ahí nomás, el barrio.   &lt;br /&gt;Cuando uno termina de cruzar las vías comienza a sentir una leve melodía que va aumentando a cada paso. El olor a mierda que viene del riachuelo se va instalando y el reguetón estalla en las orillas del barrio. Villa 21-24 de Barracas: un golpe a los sentidos. &lt;br /&gt;Penetro en un pasillo techado por balcones irregulares a medio construir. Ni bien lo hago, ya estoy saliendo otra vez a una calle: Luna. Y sí, es otro espacio, otro mundo. Unos pasos adelante y contra un paredón, coronado por alambre de púas, unos perros se amontonan sobre una hembra en celo. Se escucha algún ladrido de vez en cuando y el acento del litoral guaraní se esparce en todas direcciones. Son casi las seis de la tarde y los hombres están regresando de sus trabajos. En cada esquina se amontona la basura y las moscas se hacen un festín. Pasa un patrullero y se detiene frente al local de Marcos; el suboficial pregunta por unos modelos de celulares. Hay buenos precios le responden desde adentro. La mayoría de las casas tienen uno o dos pisos. Todas son de cemento, con ladrillos al aire. Falta el revoque. A mitad de cuadra se arremolinan unos chicos de guardapolvo blanco. Levanto la vista, son unos cuantos: vienen en pequeños y numerosos racimos, las chicas llevan a los hermanos más pequeños y los varones andan mordisqueando naranjú y tirándose piedras.   &lt;br /&gt;El barrio se encuentra recostado sobre el riachuelo, sobre el extraño rulo que alberga la cancha de Victoriano Arenas, rebelándose a la rectificación del Matanzas, gran cloaca al aire del conurbano. Cuando la sustitución de importaciones avanzó al calor del primer peronismo, cientos de familias fueron llegando desde el interior: buscaban una posibilidad. Los grasitas de Evita, los cabezas. Más tarde llegaron de más lejos y trajeron el acento del litoral, el tereré y el arpa. De a poco la comunidad paraguaya fue creciendo hasta ser mayoría en el barrio: pequeña Paraguay lo llaman. Y si hay dudas, ahí anda la virgen de Caacupé, haciendo milagros nomás.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-5844173542245376025?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/5844173542245376025/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2009/10/cantegriles-cronicas-villeras.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/5844173542245376025'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/5844173542245376025'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2009/10/cantegriles-cronicas-villeras.html' title='Cantegriles -crónicas villeras-'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/StE06Kp_fXI/AAAAAAAAAFk/UfttbkJHq1c/s72-c/car3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-5263331427519432417</id><published>2009-09-05T16:05:00.000-07:00</published><updated>2009-09-05T16:15:13.234-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ensayo breve'/><title type='text'>TOLSTOI: en Iásnia Poliana, el otro aleph</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/SqLw0XMDb6I/AAAAAAAAAFU/GQ__lPrHf4o/s1600-h/tolstoi%5B1%5D.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 205px; DISPLAY: block; HEIGHT: 320px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5378125687402229666" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/SqLw0XMDb6I/AAAAAAAAAFU/GQ__lPrHf4o/s320/tolstoi%5B1%5D.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Sobre la mesa en donde trabajo y como, descubro unas fotos sobre Iásnia Poliana –extensos territorios de la familia Tolstoi destinados a la agricultura- en las afueras, hacia el sur de Moscú. Las distintas fotos muestran largas hileras de pinos, increíblemente pequeños, ante la inmensidad del espacio. También aparecen ondulaciones, cuchillas tenues, cubiertas de nieve. Miro las fotos y me invade una rara sensación de quietud y soledad. Todo el territorio agrícola de la inmensa Rusia está cubierto de nieve. Una de las fotos muestra el frente de una enorme mansión ladeada de abetos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1847 y con sólo 19 años León Tolstoi toma, como parte de la herencia familiar, los territorios agrícolas de Iásnia Poliana y 300 campesinos varones. (Las mujeres, en ese entonces, no se contaban.) En ese mismo año, el joven León, comienza a escribir un diario en donde anota todas sus dudas y angustias que lo habitaron hasta el último minuto de su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En 1857 Tolstoi escribía a Alexandra Tolstaia: “La eterna inquietud, el trabajo, la lucha y las privaciones son condiciones imprescindibles de las que ningún hombre puede pensar en liberarse. Sólo una honesta inquietud, la lucha y el trabajo basados en el amor constituye lo que se llama la felicidad. ¡Qué felicidad! Ésta es una palabra estúpida; no la felicidad, sino el bien.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando a fines de la década del cuarenta Argentino Daneri descubrió, en uno de los escalones de la vieja casa de Tacuarí y Caseros, el “punto del espacio que contiene todos los puntos” y pudo ver, acostado contra el piso, correr una tras otra, las torrentosas imágenes de todos los espacios y tiempos posibles, no pensó nunca que otro aleph ya había sido descubierto, o por lo menos intuido, en el interior de un ruso enorme llamado León Tolstoi. Encuadrar a la obra de Tolstoi solamente en el realismo es un reduccionismo absoluto. Tolstoi es mucho más que la descripción asombrosa de los palacios zaristas o los bosques en el Cáucaso, en donde sus cosacos luchan contra los chechenos y se emborrachaban en viejas tabernas. En sus páginas se escucha el silbido del viento, las hojas crujientes bajo las botas del viejo Jerochka momentos antes de una explosión y la espesura de la pólvora. Así como se debate la existencia del hombre: la moral, la libertad, la justicia y los placeres que lo atormentarán día a día. Realismo, romanticismo, existencialismo y cuantas otras etiquetas se quiera, se mezclan para iluminar todos los tiempos posibles que habitan los hombres. Cristiano militante, es expulsado de la Iglesia Ortodoxa por el santo Sínodo, vigilado por agentes zaristas dijo que: “...El Estado es un complot que tiene por finalidad, no sólo la explotación, sino también la corrupción de los ciudadanos.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estudioso de Rousseau, se inspiró en sus obras como en la pedagogía de Pestalozzi y Froebel para fundar escuelas destinada a los hijos de campesinos. Allí los chicos trabajan libremente y en grupos, sin castigos y con trabajos de investigación en las campiñas. Tolstoi recorrió y visitó distintas escuelas en Alemania de donde, horrorizado por las plegarias al Káiser, las flagelaciones, y el estudio memorístico, había escapado. Siempre comprometido con los campesinos, les entregará sus tierras y la libertad porque “son hombres robustos atados por cadenas, cuando uno se mueve involuntariamente daña al otro, y eso es penoso.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habitaron en él grandes pasiones y las ideas que atormentaron a todos los poderes, opresores del pueblo ruso.&lt;br /&gt;Con los años fue alejándose cada vez más de la ciudad y los círculos intelectuales, fue objetor de conciencia y pacifista empedernido. Hacia 1909, enfermo y cansado de las peleas con su mujer, abandona la familia. En la madrugada de un día de octubre deja en su escritorio, a medio leer, Los Hermanos Karamazov y escapa de su casa y sus fantasmas para morir, semanas más tarde, en compañía de una de sus hijas en la estación de trenes de Astapovo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al trascender la noticia, miles de campesinos asisten a su funeral y organizaciones obreras comienzan una serie de grandes huelgas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-5263331427519432417?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/5263331427519432417/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2009/09/tolstoi-en-iasnia-poliana-el-otro-aleph.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/5263331427519432417'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/5263331427519432417'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2009/09/tolstoi-en-iasnia-poliana-el-otro-aleph.html' title='TOLSTOI: en Iásnia Poliana, el otro aleph'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/SqLw0XMDb6I/AAAAAAAAAFU/GQ__lPrHf4o/s72-c/tolstoi%5B1%5D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-5135124407468801058</id><published>2009-08-15T16:08:00.000-07:00</published><updated>2009-08-15T16:17:41.805-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><title type='text'>Vientos</title><content type='html'>&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 231px; DISPLAY: block; HEIGHT: 138px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5370332136018112258" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/SodAn905bwI/AAAAAAAAAFM/SwhcXZS5Aaw/s200/100_0620.jpg" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Fin de año&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cubierto de hojas amarillas, crepitando entre las sábanas,&lt;br /&gt;revuelvo el vacío de tu ausencia.&lt;br /&gt;Insomne, inconsciente aún&lt;br /&gt;el zumbido del aparato que ventila no alcanza a despegar los ecos.&lt;br /&gt;Y doy otra vuelta, medio dormido, medio despierto, hasta que dejo mi cara sobre un pedazo de sábana que huele a vos.&lt;br /&gt;Mezcla de perfume y transpiración,&lt;br /&gt;huellas de tu cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Allen, el hermano mayor, arrastra colchones llenos de chinches en la madrugada lluviosa&lt;br /&gt;Empujando almohadones grises bajo la llovizna que lava su cabeza&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;¿Dónde estarás ahora? ¿Habrás llevado tu libro, regalo de Navidad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me refriego en tu olor y una gota de sudor cae.&lt;br /&gt;Sudor sobre sudor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué hizo después? Cuando quedó solo en medio de la noche rodeado de ausencias&lt;br /&gt;¿Se durmió sobre las tablas del cuarto? ¿Lastimándose la piel húmeda con las astillas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Allen, el hermano, camina ciego en la madrugada, arrastra sus pies y los mechones grisáceos caen de su cráneo. Camina, ciego y borracho, sin darse cuenta que tras sus pasos venimos nosotros,&lt;br /&gt;anémicos, aullando tras sus despojos.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;¿Dónde estarás ahora? ¿Leyendo en la arena, a orillas del mar?&lt;br /&gt;Resoplo y desciendo en las sábanas buscando el sudor de tus piernas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Mariela&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Las ventanas permanecen cerradas sobre los ecos tardíos del año nuevo&lt;br /&gt;Y Mariela inicia al fin la última etapa de su infinita resistencia&lt;br /&gt;Acomoda sus papeles sus libros y apuntes viejos de un sueño&lt;br /&gt;(otro más)&lt;br /&gt;quebrado&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo lejos se escuchan estampidos secos como las hojas en otoño&lt;br /&gt;Y Mariela continúa al fin la última etapa de su infinita resistencia&lt;br /&gt;Acomoda (ahora en este instante) algunas fotos y pequeños objetos&lt;br /&gt;un corcho una lata de cerveza holandesa postales de cuadros&lt;br /&gt;servilletas dibujadas&lt;br /&gt;dos lapiceras&lt;br /&gt;un lápiz&lt;br /&gt;una goma&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;acomoda ya su última torre&lt;br /&gt;y se sienta a esperar en el centro de su atalaya&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;el fuego nace en la cocina&lt;br /&gt;y una brisa oscura agita los plátanos de la casa. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-5135124407468801058?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/5135124407468801058/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2009/08/vientos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/5135124407468801058'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/5135124407468801058'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2009/08/vientos.html' title='Vientos'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/SodAn905bwI/AAAAAAAAAFM/SwhcXZS5Aaw/s72-c/100_0620.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-6138410543641334120</id><published>2009-07-27T13:11:00.000-07:00</published><updated>2009-07-27T13:50:11.966-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='fragmentos'/><title type='text'>Algo parecido al amor, fragmento</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/Sm4McNVKakI/AAAAAAAAAFE/UYnoJP28ock/s1600-h/100_1003.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 320px; FLOAT: right; HEIGHT: 240px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5363237884999133762" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/Sm4McNVKakI/AAAAAAAAAFE/UYnoJP28ock/s320/100_1003.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;em&gt;(...) Desperté de pronto con un fuerte ataque de tos.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;No podía respirar, me asfixiaba. Manoteé el aire con los ojos entrecerrados y cientos de globos azules comenzaron a agitarse sobre mi. el susto me invadió y quedé paralizada sintiendo caer las tibu¿ias esferas azules sobre mi cuerpo, cubriendo las sábanas, deslizandose al piso.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Quise moverme, sacudirlas y no pude. Una extraña rigidez había capturado todos mis movimientos, sólo alcanzaba a revolear la mirada que iba cegándose lentamente.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;                                                                                                        Intenté soplar y no pude. Apenas escuchaba el suave rasguño de mis pestañas sobre la tirantés del látex y mi respiración en aumento.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/Sm4Llkg_ulI/AAAAAAAAAE8/X9LYftBiTbQ/s1600-h/100_1001.jpg"&gt;&lt;em&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 220px; DISPLAY: block; HEIGHT: 255px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5363236946329975378" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/Sm4Llkg_ulI/AAAAAAAAAE8/X9LYftBiTbQ/s400/100_1001.jpg" /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;Cientos de globos caían sobre mi. El brillo azul fue oscureciéndose hasta cubrirme por completo y presionar sobre mis pupilas abiertas en busca de luz. (...)&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/Sm4K_3OkF9I/AAAAAAAAAE0/0apkR8apirc/s1600-h/100_0996.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 197px; FLOAT: left; HEIGHT: 150px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5363236298517911506" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/Sm4K_3OkF9I/AAAAAAAAAE0/0apkR8apirc/s200/100_0996.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#ff0000;"&gt;&lt;strong&gt;Algo parecido al amor&lt;/strong&gt; &lt;span style="color:#000000;"&gt;+ novela breve&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;        &lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;Algo parecido al amor &lt;span style="color:#cc0000;"&gt;+ &lt;strong&gt;novela breve&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#cc0000;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#cc0000;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span style="font-size:180%;color:#cc0000;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-6138410543641334120?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/6138410543641334120/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2009/07/algo-parecido-al-amor-fragmento.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/6138410543641334120'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/6138410543641334120'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2009/07/algo-parecido-al-amor-fragmento.html' title='Algo parecido al amor, fragmento'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/Sm4McNVKakI/AAAAAAAAAFE/UYnoJP28ock/s72-c/100_1003.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-3727962220016787256</id><published>2009-07-09T14:47:00.001-07:00</published><updated>2009-07-09T15:05:58.929-07:00</updated><title type='text'>Objetos</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/SlZnF57u5-I/AAAAAAAAAD0/SvXaLfbM_ao/s1600-h/foco.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; FLOAT: right; HEIGHT: 150px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5356582157952149474" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/SlZnF57u5-I/AAAAAAAAAD0/SvXaLfbM_ao/s200/foco.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/SlZm0JZugrI/AAAAAAAAADs/fXj-esLnNXY/s1600-h/100_0986.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 400px; FLOAT: right; HEIGHT: 300px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5356581852866839218" border="0" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/SlZm0JZugrI/AAAAAAAAADs/fXj-esLnNXY/s400/100_0986.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/SlZmU_6-daI/AAAAAAAAADk/svaLJ5nGDaA/s1600-h/100_0988.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 149px; DISPLAY: block; HEIGHT: 200px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5356581317745997218" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/SlZmU_6-daI/AAAAAAAAADk/svaLJ5nGDaA/s200/100_0988.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/SlZlnPB9W6I/AAAAAAAAADc/1ec0ZCdsfoE/s1600-h/walsh+II.jpg"&gt;&lt;img style="MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 352px; FLOAT: left; HEIGHT: 226px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5356580531527834530" border="0" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/SlZlnPB9W6I/AAAAAAAAADc/1ec0ZCdsfoE/s320/walsh+II.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;"(...) Sólo conozco la dulce leche de tus dientes;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;la leche plácida y burlona&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;que me separa&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;y para siempre&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;del &lt;span style="font-size:180%;"&gt;paraiso imaginado&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;del imposible mañana&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;de paz y dicha silenciosa&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;de abrigo y &lt;span style="font-size:180%;"&gt;pan compartido&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;                                                                                          de algún objeto cotidiano&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;                                                                                          que yo pudiera llamar nuestro."&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;J.C.O.  Y el pan nuestro&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-3727962220016787256?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/3727962220016787256/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2009/07/objetos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/3727962220016787256'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/3727962220016787256'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2009/07/objetos.html' title='Objetos'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/SlZnF57u5-I/AAAAAAAAAD0/SvXaLfbM_ao/s72-c/foco.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-9181638634956205939</id><published>2009-06-25T14:25:00.000-07:00</published><updated>2009-06-25T14:31:39.047-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ensayo breve'/><title type='text'>Onetti y el arte de la derrota, lecciones de un maestro</title><content type='html'>&lt;em&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;“Nunca escribí para pocos o muchos; siempre escribí para mi dulce vicio que no castiga el código penal.”         J.C.O&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;La vida breve (Bs. As. 1950) de Juan Carlos Onetti es un curso magistral de literatura. A diferencias de muchos otros escritores, el Gran Oriental nunca escribió siquiera un apunte de cómo debía hacerse literatura. Mucho menos un decálogo o “paper” académico en donde –con precisión de ingeniero- se dedicara a descular “la forma literaria”. En cambio, en muchas de sus obras, puede verse –aguzando la lectura- la tensión del oficio más viejo del mundo. O caso, ¿hay alguna otra actividad del hombre que precede a la de sentarse al calor de un fogón prehistórico a contarse historias?&lt;br /&gt;En 1939 aparece en Montevideo su primer libro: El pozo, novela breve en donde Eladio Linacero, sólo y a punto de cumplir los cuarenta años, se encuentra en una pieza de hotel, sin vidrios en la puerta con viejos diarios tostados por el sol clavados en la ventana. Solo y sin tabaco, se dispone a escribir, sus memorias –dice- porque está por cumplir los cuarenta y es lo que un hombre debe hacer, según leyó en no recuerda donde. Aquí nomás, en su primer libro aparecen las primeras pistas sobre el oficio más antiguo y su oficiante: No sé escribir, pero escribo de mí mismo. Una confesión que siempre me recuerda la frase que se adjudica al Filósofo (Sócrates: sólo sé que no sé nada.) Para agregar que: Lo difícil es encontrar el punto de partida. Estoy resuelto a no poner nada de la infancia. Entonces contará un recuerdo, difícil, duro de su juventud. Volverá a contarlo cambiando espacios y detalles, mintiéndolo.&lt;br /&gt;Hace horas que escribo y estoy contento porque no me canso ni me aburro. No sé si esto es interesante, tampoco me importa. Otra confesión y en esta le creo, a pie juntillas. Pero dejemos por ahora El pozo y no profundicemos en “el olvido” que aún no reconoce el lugar que ocupa Onetti entre los mejores escritores de lengua castellana del siglo XX y vayamos por un rato, unas líneas nomás hacia La vida breve que llevó al exabrupto de un borracho amigo “que Macondo ni realismo mágico…” gritó, cuando me devolvió el libro.&lt;br /&gt;La vida breve, como dije al inicio, es un curso magistral de literatura. A cada paso, en cada nuevo capítulo nos acercamos cada vez más a la vida de Juan María Braussen protagonista agónico de esta aventura llamada a ser la piedra basal de la obra onettiana. Aquí nace Santa María, la ciudad provincial que albergará al médico Díaz Grey, al joven Malabia, a Inés, al comisario Medina y a Larsen, Juntacadáveres, entre muchos otros. Es justamente Braussen quién va narrando su historia y con ella las dificultades con las que se encuentra para escribir –a pedido del viejo Macleod- el guión para una película, ni muy bueno ni muy malo según el consejo de su amigo Stein. A las pocas páginas, en el capítulo dos, Onetti nos adelanta en el título: Díaz Grey, la ciudad y el río, aquello que Braussen confirmará y resignificará renglones más adelante. Entonces Braussen, en el segundo capítulo, insomne ante la enfermedad de su mujer, afirma que tiene algo, tiene un médico en la ventana de su consultorio, asomándose hacia el río, viendo llegar la balsa una vez al día. Al médico lo llamará Díaz Grey, casi cincuenta años y un pasado previsible pero desconocido. Enseguida, en la misma escena, ve a una mujer: … la idea de la mujer que entraba una mañana, cerca del mediodía, en el consultorio y se deslizaba detrás del biombo para desnudarse… que llamará Elena Sala. La vida de Braussen avanza con sus miedos, dudas y certezas hasta que al guión, apenas esbozado, le falta un personaje, el tercero –aparentemente en discordia y anunciado con anticipación- : el marido de Elena, Lagos.  &lt;br /&gt;(…) estaría salvado si empezaba a escribir el argumento para Stein, si terminaba dos páginas, o una, siquiera, si lograba que la mujer entrara en el consultorio de Díaz Grey (…)&lt;br /&gt;El capítulo ocho, en el cual aparece Lagos: Y aunque me era posible –dice Braussen / Onetti- sobre como estructura al personaje (…) arrimar a los vidrios de la puerta del consultorio un rostro cambiante y aunque no respondiera a ninguna estatura determinada, siete u ocho caras que podían convenir al marido (…) Continúa Braussen (…) mientras pensaba en dinero, Gertrudis, propaganda, me empecinaba en colocar entre la mujer y Díaz Grey la materia inflexible del marido, tantas veces esfumado, tantas veces sólo a un paso, un detalle, una expiración del instante de su nacimiento. De su nacimiento como personaje literario, si hace falta aclarar. Así, (…) sin que yo tuviera que intervenir, ni pudiera evitarlo. Porque yo necesitaba encontrar el marido exacto, insustituible, para escribir de un tirón, en una sola noche, el argumento de cine y colocar dinero entre mí y mis preocupaciones. (…) Era muy difícil encontrarlo –vuelve a confesarnos Onetti / Braussen, el escritor- porque aquel hombre, fuera como fuese, sólo podía ser conocido en la intimidad.  Y es así, como pasarán algunos capítulos de dudas y desconsuelo ante la falta de construir al marido ideal. Recién, varios capítulos más adelante aparecerá Lagos, el marido buscado, construido entre sueños, desvelos y apuros de escritor en su oficio por realizar una historia creíble. Ni muy buena, ni muy mala –como aconsejaba Stein- pero que sirviese para ganar unos pesos y combatir el hambre. Así, entonces, poder continuar con el dulce vicio de contar historias para su pasión y desgracia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-9181638634956205939?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/9181638634956205939/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2009/06/onetti-y-el-arte-de-la-derrota.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/9181638634956205939'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/9181638634956205939'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2009/06/onetti-y-el-arte-de-la-derrota.html' title='Onetti y el arte de la derrota, lecciones de un maestro'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-1784557230872884669</id><published>2009-06-09T18:22:00.000-07:00</published><updated>2009-11-11T16:11:25.625-08:00</updated><title type='text'>Angel Rama, palabras sobre un pasado cercano</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-1784557230872884669?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/1784557230872884669/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2009/06/angel-rama-palabras-sobre-un-pasado.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/1784557230872884669'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/1784557230872884669'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2009/06/angel-rama-palabras-sobre-un-pasado.html' title='Angel Rama, palabras sobre un pasado cercano'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-9021845812396399781</id><published>2009-04-16T15:39:00.000-07:00</published><updated>2009-04-16T15:43:46.301-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Cuento'/><title type='text'>Entonces</title><content type='html'>Es un día terrible. Pensar que hace unas semanas las grandes lluvias sacaron del olvido y del sopor al pueblo como hacía tiempo que no ocurría. En pocas horas las aguas bajaron de golpe llevándose todo lo que había a la vera del río y desperdigando a toda una familia, que ahora vive en la casa del pastor. El calor es espantoso y dicen que las impertérritas manchas de sol han iniciado un incendio allá a lo lejos, sobre la base del cerro. Gracias a los gringos algunas araucarias se estiran añosas bajo el sol, salpicando de sombras tanta luz que lastima los ojos.&lt;br /&gt;Con esfuerzo, el hombre que llegó de pronto metiendo ruido con su moto, se inclina a cielo abierto, se tuerce evitando el viento con la espalda, enciende un cigarrillo y lo lleva lentamente a la boca. Desmonta de su motocicleta y camina. Traza un círculo de pasos gastados como queriendo estudiar o encontrar algo que sólo las piedras pueden guardar. Espera. Es la hora de la siesta y nadie se asoma por más que ese bicharraco meta tanto ruido. Una bola intensa de humo estalla en sus labios y poco a poco lo va comiendo. Parpadea –el humo le molesta- y trata de esconder los ojos lastimados. Una línea húmeda le recorre la cara, como un pequeño arroyo que brota de sus cejas oscuras, pesadas. Por un instante cierra los ojos, los párpados abultados estiran la piel morada y brillosa. La transpiración corre por la cara y se pierde por un momento entre la barba despareja y oscura. No puede más, se lo ve, esta reventado. Y sin embargo exhala el humo y acerca el filtro del cigarrillo a la nariz, lo huele. El olor de la sangre y el sudor mezclados con el tabaco le gustan. Como la transpiración de Malena después del amor, detrás de las rodillas, los muslos abiertos, y los pequeños ríos salados entre sus pechos. Se huele y se lleva un dedo a la comisura de los labios. Sangre; un pequeño tajo se abre en la boca. Arde. Sabe que no hay tiempo para eso, ni para detenerse a buscar agua. De vuelta en la moto, se corre el pelo de la cara y se limpia la transpiración de la frente con el dorso de la mano. Escupe el cigarrillo y lo aplasta contra el pedregullo.&lt;br /&gt;Casi no hay humo. Apenas un débil remolino que asciende debajo de su pie y se pierde perezoso, imperceptible en el aire. Vuelve a cerrar los ojos y la imagen se hace nítida, las manchas se acomodan como en un calidoscopio, y el insulto ahogado se atasca nuevamente en la garganta. Suspira y trata de despegarse la camisa de la espalda. Hace calor, y ya no escucha el temblor de la moto. Se seca la mano derecha en el pantalón y apoya contra el pecho la culata del fusil al tiempo que lo empuña con fuerza. Quisiera tomar agua, mucha agua, pero sabe que no hay tiempo. El pasado acaba en ese instante y el futuro comenzará esta noche. Luego, sobrevendrá la calma, el alivio del cuerpo y la mente; el fin del exilio, el regreso a la vida, a la otra vida. Debe esperar un poco, estirar aún más el espacio obsesivamente medido en la orfandad que los separó. No hay tiempo, y el futuro incierto comenzará a escribirlo cuando apriete el gatillo.Pronto se hace el silencio y Martín, el hombre, emerge sonriente de un sueño. Ya no hay más tiempo, y el silencio lo envuelve. Sobre las piedras brilla el sol, rebota en infinidad de partes, y él se huele distinto, salvaje. Solo siente el calor de la moto que sube por las piernas y la cara difusa que se acerca desde el rancho, achica los ojos lastimados por el viento y estallan desde su brazo varios disparos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-9021845812396399781?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/9021845812396399781/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2009/04/entonces.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/9021845812396399781'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/9021845812396399781'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2009/04/entonces.html' title='Entonces'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-1321998798304910576</id><published>2009-03-22T10:15:00.000-07:00</published><updated>2009-03-22T10:20:10.492-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Memoria'/><title type='text'>24 de Marzo de 1976 - 2009</title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;“Libres o muertos, jamás esclavos”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;                                                        José de San Martín&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;“(...) el pueblo aprendió que estaba solo y que debía pelear por si mismo y que de su propia entraña sacaría los medios, el silencio, la astucia y la fuerza (...)”&lt;/span&gt;                                                                           &lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt; Rodolfo Walsh, Un oscuro día de justicia. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-1321998798304910576?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/1321998798304910576/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2009/03/24-de-marzo-de-1976-2009.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/1321998798304910576'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/1321998798304910576'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2009/03/24-de-marzo-de-1976-2009.html' title='24 de Marzo de 1976 - 2009'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-6090824964815602644</id><published>2009-03-03T14:35:00.001-08:00</published><updated>2009-03-03T14:45:47.676-08:00</updated><title type='text'>Tropiezos: poemario</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/Sa2yiZxC4WI/AAAAAAAAAB0/5HN9zV1rbQQ/s1600-h/reflector-1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5309095839841575266" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/Sa2yiZxC4WI/AAAAAAAAAB0/5HN9zV1rbQQ/s320/reflector-1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/Sa2xnqrEPQI/AAAAAAAAABs/v8ndWJHekH8/s1600-h/blanco+y+negro.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5309094830767619330" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 133px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/Sa2xnqrEPQI/AAAAAAAAABs/v8ndWJHekH8/s200/blanco+y+negro.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Hay que comenzar la tarea,&lt;br /&gt;arbitraria y cotidiana de continuar la vida&lt;br /&gt;de malgastar los zapatos haciendo una huella destinada al olvido.&lt;br /&gt;Comenzar, encendiendo la hornalla y refregarse los ojos ante el frío de la mañana,&lt;br /&gt;elegir un mate y volcar la yerba, acercar la nariz a la tibieza del humo que trepa sobre la espuma.&lt;br /&gt;Volver después, y caminar entre el perfume y el calor de tu ausencia,&lt;br /&gt;tus libros, tus papeles sobre la mesa de siempre&lt;br /&gt;la presencia austera y tibia de los recuerdos que se intercalan tímidos entre los hechos recientes aumentando la dicha&lt;br /&gt;exacerbando mi confusión&lt;br /&gt;apoyar las manos sobre la tabla de la mesa, sentir los golpes, las imperfecciones, los machucones bajo mis dedos&lt;br /&gt;acariciar las esquinas, redondas por el tiempo y el uso, descubrir nuevas marcas y colores, manchas&lt;br /&gt;manchas del cuerpo sobre esta madera que contuvo nuestro hambre y nuestra sed, nuestras ansias, nuestra miel&lt;br /&gt;nuestro pan y el vino de cada día. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-6090824964815602644?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/6090824964815602644/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2009/03/tropiezos-poemario_03.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/6090824964815602644'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/6090824964815602644'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2009/03/tropiezos-poemario_03.html' title='Tropiezos: poemario'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/Sa2yiZxC4WI/AAAAAAAAAB0/5HN9zV1rbQQ/s72-c/reflector-1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-3726392938228112249</id><published>2009-03-03T14:27:00.000-08:00</published><updated>2009-03-03T14:34:06.368-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/Sa2v0aa_L9I/AAAAAAAAABk/-TJosxQVZfE/s1600-h/baile.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5309092850720255954" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/Sa2v0aa_L9I/AAAAAAAAABk/-TJosxQVZfE/s320/baile.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Hay que ponerse en marcha y trashumar la vida,&lt;br /&gt;desde las roturas del tiempo por donde se mete el viento y los miedos,&lt;br /&gt;la humedad, pero no sólo la del cuerpo y su dolor,&lt;br /&gt;la humedad de la ausencia, de la falta,&lt;br /&gt;la humedad del desamparo y el frío.&lt;br /&gt;Hay que instalarse allí, en el centro de la nada,&lt;br /&gt;en el eco del vacío, donde zumban los oídos  y la sangre presiona&lt;br /&gt;como un artista del fracaso amontonando los despojos, uno a uno,&lt;br /&gt;lustrarlos con la lengua y enterrarle los puños,&lt;br /&gt;uno a uno, en la ausencia y el vacío. &lt;br /&gt;Entonces, levantarse y andar hacia el fuego,&lt;br /&gt;en los abismos del tiempo,&lt;br /&gt;arrebatarlo en un gesto y llevarlo consigo,&lt;br /&gt;como un pequeño Prometeo&lt;br /&gt;urbano y oscuro, como bestia resistente&lt;br /&gt;de esta ciudad.&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-3726392938228112249?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/3726392938228112249/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2009/03/hay-que-ponerse-en-marcha-y-trashumar.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/3726392938228112249'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/3726392938228112249'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2009/03/hay-que-ponerse-en-marcha-y-trashumar.html' title=''/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/Sa2v0aa_L9I/AAAAAAAAABk/-TJosxQVZfE/s72-c/baile.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-8657751974975534916</id><published>2009-03-03T14:21:00.000-08:00</published><updated>2009-03-03T14:26:55.874-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Poesía'/><title type='text'>Tropiezos: poemario</title><content type='html'>Y entonces sólo hacía falta el viento,&lt;br /&gt;una pequeña brisa convertida en soplo divino&lt;br /&gt;que arrastrara las cenizas de esta fogata inútil&lt;br /&gt;a la vera del río, al costado de tu cuerpo.&lt;br /&gt;Fue entonces cuando entendimos&lt;br /&gt;que la noche era otra,&lt;br /&gt;sin miedo&lt;br /&gt;y sin piedad,&lt;br /&gt;nos recorrió el espectro de aquellos simios&lt;br /&gt;antiguos&lt;br /&gt;-que la soberbia humana&lt;br /&gt;llamó prehistóricos-&lt;br /&gt;como si acaso vos y yo fuéramos historia,&lt;br /&gt;así con mayúsculas,&lt;br /&gt;y fuésemos otros,&lt;br /&gt;y quisiéramos extirparnos de nosotros mismos.&lt;br /&gt;Imposible.&lt;br /&gt;Los agujeros están ahí, y&lt;br /&gt;África está en nosotros.&lt;br /&gt;En la memoria del cuerpo,&lt;br /&gt;en la cadena multiplicada&lt;br /&gt;en el esperma de aquel simio.&lt;br /&gt;A pesar del tiempo,&lt;br /&gt;aún resisten en cada cuerpo,&lt;br /&gt;los rastros de Olduvai.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-8657751974975534916?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/8657751974975534916/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2009/03/tropiezos-poemario.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/8657751974975534916'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/8657751974975534916'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2009/03/tropiezos-poemario.html' title='Tropiezos: poemario'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-1299718469789254619</id><published>2009-02-09T17:56:00.001-08:00</published><updated>2009-02-09T18:00:07.234-08:00</updated><title type='text'>El viaje</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/SZDfOnHgtSI/AAAAAAAAAA8/M8PMNhhWhv0/s1600-h/Hormiguero.JPG"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5300982203526722850" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/SZDfOnHgtSI/AAAAAAAAAA8/M8PMNhhWhv0/s320/Hormiguero.JPG" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;br /&gt;                                                                                                                     a   J.C.O.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Santa María amaneció nublada; una fría y húmeda brisa  se levantaba desde el río para abrazar la ciudad. Rilli restregó sus ojos intentando en vano quitarse un cansancio antiguo. Al bajar de la escollera sonrió de satisfacción, abrió grande la boca, hizo chocar los dientes, y mordió suavemente el aire del puerto. Caminó un poco y se metió en un bar, asumiendo que la ciudad aún estaba dormida. Pitó un par de cigarrillos para acompañar al café y a las perezosas luces del día.&lt;br /&gt;Luego salió contento, casi feliz por el sueño realizado. Deambuló un par de cuadras y se dirigió al centro de la ciudad. Buscó ansioso, casi con alegría infantil el monumento a Brausen. Recorrió todas las bazofias de piedras, leyó inscripciones  y conmemoraciones,  placas a coroneles, a civiles, y creyó reconocer un homenaje  al doctor Díaz Grey. Buscó entre calles y plazas pero no halló nada.&lt;br /&gt;En un quiosco de la plaza compró “El liberal”, leyó los títulos y buscó el editorial: “Los samaritanos estamos olvidados”, titulaba Malabia  su columna. Rilli pensó que tenía razón, que su único pasaje en el lanchón de los lunes confirmaba el olvido y el fracaso de una ciudad que quiso ser más. Decidido a leer el diario entró al Berna. Se sentó en una mesa junto a una ventana, y paseó los ojos por el lugar. Unos cuantos parroquianos se amontonaban sobre una mesa haciendo chocar sus jarras de cerveza. No reconoció a nadie. De pronto le sobrevino un desgano especial, un anhelo viscoso por una amistad nunca entablada. “Me gustaría verlo –pensó- acercarse al bar con su paso gastado y sacarse despacio el sombrero para que todos lo vieran, como diciendo: acá estoy; y acomodarse el mechón de pelo rubio y seco sobre la frente.”&lt;br /&gt;Se resignó a leer sin entusiasmo, a pasear monótono la vista sobre el papel barato del diario. Bebió de un sorbo el café y volvió a  abrir la boca, chocó las muelas mordiendo el aire viciado del Berna.&lt;br /&gt;Minutos más tarde llamó al mozo, y luego salió del bar con el diario bajo el brazo. Caminó hacia el río, lento, perezoso, como buscando una excusa, algo que apareciera de pronto, que demandara su presencia. Cruzó la arboleda que anuncia la entrada al puerto, de lejos vislumbró unas manchas que se le antojaron el astillero. Encendió un cigarrillo, quizás el último en estas tierras, y jugó con el humo soltándolo de a ratos por la nariz y la boca alternativamente.&lt;br /&gt;En la oficina hay poca gente. Una mujer gorda que renguea al pasar el escobillón con aserrín y kerosene. En la única ventanilla, de plástico gastado, opaco casi, en lugar de vidrio, una señorita de cejas pintadas y rodete de bailarina triste, sonríe imperturbable como detenida en el tiempo. Rilli se acerca, cuenta la plata en su billetera y no se decide por el pasaje: Buenos Aires o Montevideo.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                     &lt;br /&gt;                           &lt;br /&gt;                                                                                   Mar del Plata,  febrero de 1999.                                                                                                                                                                                                                                                 &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-1299718469789254619?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/1299718469789254619/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2009/02/el-viaje.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/1299718469789254619'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/1299718469789254619'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2009/02/el-viaje.html' title='El viaje'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/SZDfOnHgtSI/AAAAAAAAAA8/M8PMNhhWhv0/s72-c/Hormiguero.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-494456444482937166.post-4497140085543335819</id><published>2009-02-09T16:43:00.000-08:00</published><updated>2009-02-09T17:02:03.901-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Ensayo breve'/><title type='text'>Para Onetti, aunque ya no importe</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;por  Carlos A. Ricciardelli&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya van para quince años y aún recuerdo la tristeza de mi hermano al apoyar, sobre el mostrador del pequeño comercio, las páginas arrugas y mal dobladas de Crónica. Era otoño del siglo pasado, mayo de 1994. El cáncer liberal no dejaba de golpear y nos preparábamos para la Marcha Federal cuando nos enteramos de la muerte de Onetti, el viejo.&lt;br /&gt;Es muy raro eso de querer a alguien que nunca se vio. A través del tiempo, de su humedad y espesura lo fui conociendo por sus palabras, en la sinceridad profunda de su ficción, adentrándome en su respiración, en sus frases de insondable tristeza y soledad. La honestidad intelectual es brutal y descarnada, no hay impostura posible. Cada cuento o novela de Onetti es una dolorosa travesía por el alma humana. Lejos de la fama prostibularia de los medios  y las  sectas “académicas”, el viejo, construyó una de las obras literarias más profundas y originales del siglo XX.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                                                *                                                                                       &lt;br /&gt;A los 21 años, luego de intentar viajar a la URSS para presenciar la creación del Socialismo y después de casarse con su prima, llega a Buenos Aires. Aquí, deambula por distintos hoteles de San Telmo buscando trabajo y, acuciado por el hambre pasan, junto con María,  largas tardes acostados comiendo restos de pan. En 1933 el diario La Prensa publica su cuento Avenida de Mayo-Diagonal-Avenida de Mayo, luego escribirá y aparecerá –muchos años después- Tiempo de abrazar, novela inconclusa. Pero es en 1939 cuando su nombre empieza a ser reconocido, ya que publica su primer novela corta. El Pozo narra el comienzo literario de un hombre a punto de cumplir 40 años, “solo y en la mugre”. Eladio Linacero, nombre del protagonista, comienza sus memorias un mediodía de mucho calor sin saber que esta iniciando el cruce entre realismo y ficción. El pozo es una bisagra entre la literatura de características realistas que se venía produciendo y la nueva narrativa latinoamericana. Pero todavía faltaba algo, si El pozo es la ruptura, La vida breve -publicada en 1950- es la fundación de una nueva literatura no sólo en Onetti, sino en toda Latinoamérica. La sutileza para establecer el deslinde entre los varios mundos imaginarios, su juego de cajas chinas, la convierten en una novela experimental; sin dudas, en la piedra necesaria y fundamental para que pocos años después se produzca el “boom”  latinoamericano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de las características más importantes del nuevo ritmo novelesco –reconocía Luis Alberto Sánchez- consiste en que, (...), ha cancelado el indigenismo, y, por tanto, ha convertido en urbana la prédica rural; en mestiza, la onda indígena; en cosmopolita, el provincianismo; y ha impreso tono industrial a lo que hasta hace poco se reducía a drama agrario.&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=494456444482937166#_ftn1" name="_ftnref1"&gt;[1]&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                                                *&lt;br /&gt;El objeto de la literatura de Onetti es la tensión en la búsqueda de algo que se desea profundamente y teme a la vez. Es en esa tensión, que se resuelve dialécticamente, en donde lo conocido en lo desconocido permite continuar esa búsqueda encendida y resignada; fatalmente condenada al fracaso en donde Onetti desarrolla su obra. Larsen sabe que no puede triunfar, que Santa María es un pueblo dominado por una falsa moral conservadora que hará naufragar todos sus proyectos. Pero igual insiste y fracasa.    &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                                                *&lt;br /&gt;La obra de Onetti transcurre en la angustiosa ironía de lo indefinido. Sus personajes dibujan historias en la peligrosa geografía de un paisaje no del todo conocido por ellos y por el lector. Pero lo extraño, lo desconocido –lo otro- nunca llega al límite del peligro extremo. Su literatura habita un cruce de esferas de lo indescifrable, la falta de certeza esta presente en todo momento: Santa María, territorio en donde transcurren casi todas sus historias, es un espacio doblemente ambiguo. Por un lado hay una clara referencia a la Virgen María en un pueblo –como todos los pueblos- nada puro y casto, en donde Larsen decide fundar el prostíbulo perfecto. Además, como espacio geográfico, es indefinida su ubicación territorial, ya que nunca se sabe en que margen del Río de la Plata se encuentra.&lt;br /&gt;No solo el espacio geográfico es ganado por la ambigüedad, también sus personajes se transforman en un devenir constante, en La vida breve Brausen deviene en Arce escapando de Buenos Aires a Santa María y luego terminará endiosado en forma de monumento ecuestre en alguna plaza del pueblo que nació de su mente. Larsen será, alternativamente y a lo largo de la obra, Junta, Juntacadáveres y Carreño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                                                *&lt;br /&gt;Onetti marca claramente los lugares del deseo, aquello que señala como un bien que desea poseer. Las mujeres codiciadas son aquellas jovencitas que no han abandonado la adolescencia, siendo ésta el lugar de lo potencial. El tiempo del adolescente es el futuro, el espacio de lo posible; el pasado no existe aún y el presente sólo tiene su sentido en el futuro que proyecta. Sabe que la vejez es el fracaso y también, inevitable. Sin embargo, no todo es tan claro ni puro. Virginia, la joven que desvela a Jasón en Tiempo de abrazar  tiene rasgos masculinos  y, llega a preguntarle  a Jasón si esto le gusta. Virginia dirá a la orilla de una plataforma de tren: - Bueno, ¿te gusta sentirme un muchacho?. A lo que el protagonista responde: - Me gusta sentirte así: un poco. Me parece que estamos más juntos; como si fuera más fácil entendernos. No me gustaría que fueras como todas, cien por ciento mujer, hasta la saturación. (...) A veces, hasta que todo lo femenino llega a darme nauseas. &lt;br /&gt;Es ese “un poco” en donde reside la riqueza, lo conocido en lo extraño, lo que hace aceptable lo diferente, y permite una mínima seguridad ante el horror y el peligro que provoca lo desconocido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                                                *&lt;br /&gt;Así como el tiempo de la juventud es el futuro, el tiempo de los viejos es el pasado, el rechazo y la envidia que se sienten están directamente relacionados al uso que harán o hicieron del tiempo, de la vida. Son los jóvenes los encargados de soñar y jugar con la fuerza y la belleza que les da la juventud; mientras que a los otros, los viejos, sólo les queda resignarse a rememorar algún que otro pequeño triunfo del pasado, y soportar lo que han hecho de sus vidas. Pero hay una historia, escrita en 1953 en donde el resultado del cruce de vivencias y deseos es otro. En El álbum una misteriosa mujer, madura, quizás algo demente, aparece por Santa María llevando una pequeña valija. Es así como la ve y descubre Jorge Malabia, un muchachito, estudiante y nieto del dueño del diario El Liberal. Con el correr de los días Malabia se va acercando a la mujer y comienza a pasar largas tardes eclipsado por los relatos de viajes que esta le cuenta. Los recuerdos son un tesoro añorado y deseado por Jorge Malabia. Un viejo y un joven unidos por relatos de otro tiempo, lo que en la mujer proviene del pasado y la hace permanecer con vida, proyecta el sueño del futuro en el joven Malabia.  Entonces Jorge contará:  “y  en el centro de cada mentira estaba la mujer, cada cuento era ella misma, próxima a mí, indudable. Ya no me interesaba leer ni soñar, estaba seguro de que cuando hiciera los viajes que planeaba con Tito (...) el mundo todo me presentaría rostros sin significado, retratos de caras ausentes, irrecuperablemente despojados de una realidad verdadera.” Para agregar con énfasis en la página siguiente que: “(...) pero escucharla era el vicio más mío, más intenso, más rico. Porque nada podía compararse al poder que ella me había prestado, el don de vacilar entre Venecia y El Cairo (...) Y son estas palabras, en estas líneas donde se condensa toda la obra de Onetti: La literatura como único espacio posible de comunión, como vínculo capaz de llevarnos a otros mundos haciéndonos posibles escapar de éste. Como Brausen  en La vida breve.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                                                *&lt;br /&gt;Años después, exiliado en europa, aparece en Madrid un cuento que lleva como título Jabón en donde Saad, el protagonista, esta a punto de iniciar sus vacaciones y detiene su auto frente a una persona de sexo indefinido y queda profundamente prendido de ella. Onetti escribe:“La persona que le sonreía tenía una cabeza de mujer, joven&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=494456444482937166#_ftn2" name="_ftnref2"&gt;[2]&lt;/a&gt;, extraordinariamente hermosa, un suéter rojo que cubría el pecho sin la menor sospecha de senos; un pecho liso de varón (...) Hombre, mujer, efebo, hermafrodita, Saad lo necesitó de pronto, con fuerza y jadeando”  Para luego agregar: (...) necesitó de aquello con miedo, empezó a creer que lo había estado esperando desde la primera juventud (...) Y es este ser, “Ello”, quien mejor representa el lugar de la atracción. Es un otro que “hechiza” y asusta por su condición hermafrodita, es su ambigüedad física, su misterio, su mezcla de conocido-desconocido que seduce y enamora a Saad “hasta el resto de sus días”   &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                                                *&lt;br /&gt;Hacia 1993, la editorial Alfaguara publica lo que será su último libro, una novela estructurada en forma de diario. Allí, en los sinuosos límites de frontera, Carr trata de sobrevivir a sus últimos años. Carr esta en retirada, del mundo y de su propia historia, lo que aumenta su lucidez y ferocidad. Contará su presente como sus días en Buenos Aires, las pensiones y la partida de su mujer. Escribirá en la primer página:  “Hace quince días o un mes que mi mujer de ahora eligió vivir en otro país. No hubo reproches ni quejas. Ella es dueña de su estómago y su vagina. Como no comprenderla si ambos compartimos, casi exclusivamente, el hambre”. Para agregar en el párrafo siguiente, sin vueltas ni tapujos, lo que muy pocos se atrevían a decir: “Nos consolábamos a veces con comidas a las que buenos amigos nos invitaban, chismes, (...) y esa broma que las derechas quieren universal, saben pagar bien a sus creyentes y la bautizan posmodernismo.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                                                                                *&lt;br /&gt;Onetti no escribirá nunca algo deslumbrante, no hará realismos mágicos ni juegos de palabras, no jugará con lo insondable del tiempo ni las vastas bibliotecas. Sólo escribirá sobre un pueblo y los humanos que lo habitan. Pondrá su acento en lo otro: la mujer, la juventud como belleza y posibilidad de ser y sus opuestos, la vejez y el fracaso, la corrupción. Es en este juego de opuestos donde aparece la terceridad dialéctica: lo ambiguo, lo indescifrable. Es entonces el momento en donde el lector blasfema a los cielos, y comprende de una vez y para siempre, que no hay más engaño posible. Porque “como ya fue escrito, lloverá siempre”.&lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn1" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=494456444482937166#_ftnref1" name="_ftn1"&gt;[1]&lt;/a&gt; Luis Alberto Sánchez, Proceso y contenido de la novela hispanoamericana, Madrid, Gredos, 1976, pág 551. &lt;br /&gt;&lt;a title="" style="mso-footnote-id: ftn2" href="http://www.blogger.com/post-create.g?blogID=494456444482937166#_ftnref2" name="_ftn2"&gt;[2]&lt;/a&gt; Podría pensarse que el verdadero objeto de deseo en Onetti va más allá del género femenino-masculino. Sin duda es la juventud, ese espacio temporal  en donde la belleza de los rasgos se confunden al estar construyendo la identidad física del género.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/494456444482937166-4497140085543335819?l=riosurbanos.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://riosurbanos.blogspot.com/feeds/4497140085543335819/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2009/02/para-onetti-aunque-ya-no-importe.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/4497140085543335819'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/494456444482937166/posts/default/4497140085543335819'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://riosurbanos.blogspot.com/2009/02/para-onetti-aunque-ya-no-importe.html' title='Para Onetti, aunque ya no importe'/><author><name>Carlos A. Ricciardelli</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16049575302749921001</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='13' height='32' src='http://3.bp.blogspot.com/_cUrcxJ1DCjw/S295xlFDXgI/AAAAAAAAAGs/2aeIvOqzE9o/S220/CAR.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
